La Unión Europea y Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) han firmado el sábado en Asunción, capital paraguaya, y tras 26 años de negociaciones, un Acuerdo de Asociación y un Acuerdo Interino de Comercio que representan un hito histórico entre las dos zonas.
Según la Comisión Europea, el Acuerdo creará una de las zonas comerciales más grandes del mundo, con un mercado de alrededor de 700 millones de consumidores.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y los dirigentes de los países del Mercosur asistían a la firma del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur y del Acuerdo Interino de Comercio UE-Mercosur por parte del comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, y sus homólogos del Mercosur.
Tras la firma, Von der Leyen ha declarado que “hoy, dos regiones afines abren un nuevo capítulo de oportunidades para más de 700 millones de ciudadanos. Con esta asociación beneficiosa para todos, ambos saldremos ganando desde el punto de vista económico, diplomático y geopolítico. Nuestras empresas exportarán y generarán crecimiento y empleo. Nos apoyaremos mutuamente en nuestras transiciones limpia y digital. Y la señal para el resto del mundo es clara: la UE y el Mercosur eligen la cooperación frente a la competencia y la asociación frente a la polarización».
Menos aranceles, más exportaciones
El Acuerdo contempla eliminar los aranceles sobre las exportaciones de la UE, incluidos los productos agroalimentarios e industriales clave como los automóviles, la maquinaria y los productos farmacéuticos.
Agricultura de la UE
Según Europa, el Acuerdo abrirá un acceso sin precedentes a la región del Mercosur para los agricultores y productores de alimentos europeos, esperando que el acuerdo aumente las exportaciones agroalimentarias de la UE al Mercosur hasta en un 50 %.
Además, reducirá los aranceles sobre productos agroalimentarios clave de la UE, como el vino, las bebidas espirituosas, los productos lácteos y el aceite de oliva.
También contempla un mecanismo de salvaguardias jurídicamente vinculantes que protejan los productos europeos sensibles en caso de aumento de las importaciones procedentes de los países del Mercosur y controles reforzados que impidan la entrada en el mercado de la Unión de productos no conformes.
Rechazo de agricultores y ganaderos de España y de Europa
Pese a estos condicionantes el Acuerdo tiene el rechazo de la mayoría de agricultores y ganaderos de España y de Europa, que han iniciado una serie de protestas en su contra.
En general, consideran que se trata de un Acuerdo “desequilibrado, sin reciprocidad y que genera una clara competencia desleal”.
Desde las organizaciones agrarias advierten de que el acuerdo pone en peligro a sectores clave como la carne de vacuno, el azúcar y la remolacha, los cítricos, la ganadería extensiva, el arroz o la apicultura, y permite la entrada de productos elaborados con sustancias prohibidas en la UE, sin controles suficientes en frontera.
Añaden que los países de Mercosur cuentan con producciones propias en crecimiento y con condiciones de producción muy distintas a las exigidas en la Unión Europea. A ello se suma que el acuerdo establece arancel cero para determinadas importaciones, mientras que otros sectores europeos disfrutan de largos periodos transitorios de protección.























