En noviembre de 2025 se inscribieron en los registros de la propiedad 38.352 fincas rústicas, de las cuales 14.057 correspondieron a operaciones de compraventa.
Esta cifra supone un 4,2% más que en el mismo mes del año anterior y un 6,1% menos respecto a octubre, que fue uno de los mejores meses del año.
Estos datos provisionales, pertenecientes a la Estadística de Transmisiones de Derechos de la Propiedad (ETDP) publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), muestran un mejor comportamiento interanual de la compraventa en noviembre y confirman que el mercado rústico mantiene actividad pese a la incertidumbre económica y política que rodea al sector agrario.
Desde Cocampo subrayan que este repunte se produce en un momento de especial atención sobre el futuro del campo español, tras el reciente anuncio gubernamental de movilizar 17.000 fincas rústicas públicas —procedentes de patrimonio público agrario y forestal— para facilitar el acceso a jóvenes agricultores, y ante las protestas previstas del sector agrario en las próximas semanas por el aumento de costes de producción, la presión regulatoria y la revisión de determinadas políticas de la PAC (Política Agraria Común).
“Los datos de noviembre evidencian que existe demanda real de tierra, tanto para usos productivos como recreativos. El debate actual sobre el acceso al suelo rústico y el relevo generacional cobra más sentido cuando se observa que el mercado sigue activo y que las transmisiones, especialmente por herencia, continúan siendo muy relevantes”, señala Regino Coca, CEO y fundador de Cocampo.
Además de por compraventa, las fincas rústicas se transmitieron durante el mes por otros títulos de adquisición: por herencia (14.553 operaciones), por donación (1.257), por permuta (173) y por otros tipos de transmisiones (8.312).
Mapa regional de la compraventa de fincas rústicas en noviembre
Castilla y León fue la comunidad autónoma con el mayor número de operaciones de compraventa de fincas rústicas, con 2.339 transacciones. Le siguieron Andalucía (1.985), la Comunidad Valenciana (1.811) y Castilla-La Mancha (1.738), que concentraron el 56,0% de la actividad nacional.
Por el contrario, la Comunidad de Madrid (175 operaciones), la Comunidad Foral de Navarra (238), La Rioja (283) y el País Vasco (298) fueron las regiones con menor actividad.
En términos interanuales, la compraventa de fincas rústicas aumentó en 12 comunidades. Los mayores incrementos tuvieron lugar en Cantabria (+58,2%). Las adquisiciones descendieron en cinco zonas geográficas, destacando Aragón (-21,3%).
Herencias de fincas rústicas
Las transmisiones por herencia alcanzaron 14.553 operaciones en noviembre, lo que supone una disminución del -3,3% respecto al mismo mes de 2024. En los últimos años, las herencias de fincas rústicas han mostrado una tendencia estructural al alza, en línea con el envejecimiento de los titulares de explotaciones agrarias —más del 41% tiene 65 años o más, según el MAPA— y con la progresiva fragmentación de la propiedad.
En términos regionales, Castilla-La Mancha lideró el número de operaciones hereditarias con 2.748 transmisiones, seguida de Andalucía (1.938), Castilla y León (1.549) y Galicia (1.308).
Las comunidades con menor actividad fueron la Comunidad de Madrid (112), La Rioja (173) y Canarias (184). Las herencias crecieron especialmente en Baleares (+34,1%), mientras que retrocedieron con mayor intensidad en la Región de Murcia (-48,4%).
Para Cocampo, la persistencia de un elevado volumen de herencias refuerza la necesidad de políticas que faciliten la movilización y gestión eficiente de la tierra, en línea con las iniciativas públicas recientemente anunciadas y con los esfuerzos para reducir el abandono y la infrautilización de suelo agrario.
Más allá de las cifras mensuales, desde Cocampo destacan que los datos de noviembre se insertan en un debate más amplio sobre el futuro del suelo rústico en España: La movilización de 17.000 fincas públicas apunta a una estrategia para mejorar el acceso de jóvenes agricultores en un país donde el relevo generacional sigue siendo uno de los principales retos del sector.
El volumen de herencias sigue siendo un factor estructural que condiciona la disponibilidad y fragmentación de la tierra, en un país donde todavía existen más de 2 millones de sin aprovechamiento productivo estable, según estimaciones sectoriales.
“Las cifras de transmisiones confirman que el mercado crece, se profesionaliza y es dinámico, pero también que el reto no es solo cuántas fincas se transmiten, sino cómo se gestionan y quién puede acceder a ellas”, concluye Coca.























