Más de 10.000 agricultores y ganaderos de toda Europa se han concentrado este martes en Estrasburgo, frente al Parlamento Europeo, en una gran movilización convocada por la FNSEA, el principal y más grande sindicato agrícola de Francia, y respaldada por Copa-Cogeca, en la que han participado más de 2.000 tractores.
La movilización, celebrada en vísperas de la votación prevista este miércoles en el Parlamento Europeo, ha tenido como objetivo reclamar a los europarlamentarios que voten a favor de la resolución que permitiría solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea una revisión de la legalidad del acuerdo UE-Mercosur antes de cualquier ratificación.
ASAJA
Durante la movilización, el presidente de ASAJA, Pedro Barato, ha tomado la palabra ante miles de agricultores y ganaderos para recordar la trascendencia de esta votación.
“Desde ASAJA hemos dicho no al acuerdo con Mercosur tal y como está planteado. El mercado tiene que ser limpio, transparente y con reciprocidad. Si no se entiende eso, no se está defendiendo ni al campo español ni al campo europeo”, ha señalado Barato.
Reciprocidad, trazabilidad y salvaguardias
ASAJA ha denunciado que el acuerdo UE-Mercosur, en su redacción actual, no garantiza una reciprocidad real en normas sanitarias, medioambientales ni de bienestar animal, y carece de mecanismos eficaces de control y salvaguardia.
“¿Dónde están las cláusulas espejo que se prometieron? ¿Dónde está la lista de productos prohibidos aquí y permitidos allí? La experiencia nos demuestra que las salvaguardias llegan tarde, cuando el daño ya está hecho”, ha advertido Barato durante su intervención.
El campo no quiere ser moneda de cambio
El presidente de ASAJA ha alertado también de que el sector agrario no puede seguir asumiendo el coste de decisiones comerciales y geopolíticas ajenas a su realidad.
“La guerra de Ucrania la está pagando el campo. Los acuerdos con Marruecos los está pagando el campo. Y ahora se pretende que Mercosur lo vuelva a pagar el campo”, ha afirmado.
En este contexto, ASAJA considera que la votación de mañana es clave para garantizar la seguridad jurídica, la seguridad alimentaria y la defensa del modelo agrario europeo, basado en calidad, trazabilidad y sostenibilidad.
Una movilización con continuidad
La concentración en Estrasburgo se suma a las movilizaciones que el sector agrario europeo y español viene protagonizando en los últimos meses, tanto en Bruselas como en distintos territorios de España.
“El campo europeo no se opone al comercio, pero sí a ser utilizado. Mañana los europarlamentarios tienen la oportunidad de demostrar que miran al campo para defenderlo”, ha concluido Pedro Barato.



















