Las abundantes lluvias registradas en las últimas semanas están siendo, en términos generales, una excelente noticia para Castilla-La Mancha, una región tradicionalmente árida, ayudando a la recarga de los acuíferos de los que se nutren los regadíos de la región y favoreciendo el futuro desarrollo de los principales cultivos castellano-manchegos.
Sin embargo, el olivar será el más perjudicado de todos los sectores por el importante retraso en las labores de recolección, han indicado desde Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha.
Retraso de la recolección de la aceituna
En el caso del olivar, las lluvias han llegado en un momento especialmente delicado. La persistencia de las precipitaciones en las últimas semanas está retrasando la recolección de la aceituna, obligando a cuadrillas y cooperativas a interrumpir su trabajo más de lo deseado.
Se trata de una situación generalizada en todo el territorio nacional que está provocando que la recogida se realice en condiciones menos óptimas y donde el ritmo de recogida se sitúa por debajo de lo habitual desde el mes de diciembre.
Merma de la producción
Ante esta situación, las sensaciones del sector apuntan a que las previsiones de cosecha, tanto a nivel regional como nacional, podrían quedar por debajo de las estimaciones iniciales, con un impacto económico negativos para agricultores y cooperativas.






















