Manejo preventivo de los cereales de invierno ante el riesgo de enfermedades fúngicas

Tras las intensas lluvias

cereales de invierno

Tras las intensas lluvias registradas en las últimas semanas, los cereales de invierno en Andalucía presentan un retraso generalizado en su desarrollo.

Según recuerdan desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), las parcelas se encuentran en distintos estados fenológicos, desde aquellas con más de cinco hojas desplegadas, que representan los cultivos más retrasados, hasta otras en fase de ahijado, consideradas como las más avanzadas.

Esta heterogeneidad en el crecimiento refleja las diferencias locales en la siembra y el tipo de suelo, así como el impacto de las condiciones meteorológicas recientes sobre el desarrollo del cultivo.

Elevada humedad

La elevada humedad ha contribuido a mejorar las reservas hídricas del suelo, lo que puede favorecer el desarrollo de los cultivos en el mediano plazo. Sin embargo, el exceso de agua está dificultando de manera significativa la mecanización y la ejecución de labores esenciales, como el abonado de cobertera y la aplicación de tratamientos fitosanitarios (tratamientos herbicidas y fungicidas), retrasando así el manejo agronómico planificado.

Aunque hasta el momento no se han detectado plagas ni enfermedades generalizadas, la persistencia de condiciones húmedas incrementa el riesgo de aparición de enfermedades fúngicas, lo que requiere un seguimiento estrecho de los cultivos y la adopción de medidas preventivas para minimizar posibles daños.

Principales zonas cerealistas de Andalucía

Las principales zonas cerealistas de Andalucía se concentran en las campiñas de Sevilla, Córdoba y Cádiz, con producciones mayoritariamente en secano.

Las lluvias persistentes registradas en las últimas semanas están afectando de manera generalizada a toda la región, con especial incidencia en Sevilla, Córdoba y Cádiz, donde el encharcamiento ha paralizado las labores y ha impedido sembrar parte de la superficie prevista. Situaciones similares se observan en Jaén, Málaga y Huelva, especialmente en áreas próximas al río Guadalquivir, mientras que Almería presenta un impacto más limitado.

Estas condiciones están generando una heterogeneidad en el desarrollo de los cultivos y retrasos en las labores agrícolas, lo que puede influir en la planificación de abonados y tratamientos fitosanitarios en las próximas semanas.

En cuanto al abonado, a finales de enero y principios de febrero de 2026, se está realizando únicamente de manera parcial y localizada, restringido a las parcelas accesibles y con un desarrollo suficiente del cultivo.

Manejo de la fertilización

En conjunto, estas circunstancias dificultan un manejo de la fertilización generalizado en un momento fundamental para el desarrollo de los cultivos, lo que puede afectar tanto al crecimiento inicial como al potencial productivo a lo largo de la campaña.

Ante las adversidades de esta campaña se recomienda adecuar la toma de decisiones, en fertilización y aplicación de fitosanitarios, al momento justo que sea posible intervenir, optimizando dosis al estado particular del cultivo.

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