ASAJA Castilla-La Mancha ha denunciado “la falta de previsión” de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural tras la decisión de eliminar los fondos destinados a desastres naturales, una herramienta fundamental para dar respuesta rápida a situaciones de emergencia en el campo, como las recientes borrascas.
Desde ASAJA recuerdan que ya advirtieron en sus observaciones a la modificación de las intervenciones de Desarrollo Rural del PEPAC (Plan Estratégico de la PAC), que suprimir esta partida presupuestaria suponía “dejar desprotegido al sector agrario ante episodios climáticos adversos o catástrofes de diversa índole, cada vez más frecuentes e intensos. Lamentablemente, el tiempo nos ha dado la razón”, esgrimen.
Lluvias torrenciales
Las recientes lluvias torrenciales que han afectado a numerosos puntos de la región han provocado importantes daños en infraestructuras rurales y explotaciones agrarias.
Sin embargo, apuntan desde la organización agraria, “nuestra región podría convertirse ahora en la única comunidad autónoma sin capacidad para articular ayudas propias inmediatas a sus agricultores y ganaderos”.
Añaden que esta situación evidencia “una gestión carente de anticipación y planificación, que socava la resiliencia del sector primario, compromete gravemente la capacidad productiva y pone en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones”.
“Los profesionales del campo no pueden quedar desamparados ante decisiones políticas que ignoran la realidad climática y las necesidades estructurales del medio rural”, lamentan.
Por ello, desde ASAJA Castilla-La Mancha exigen que se habiliten de manera urgente mecanismos extraordinarios de apoyo y que se restituya una línea presupuestaria específica para hacer frente a desastres naturales, garantizando así seguridad y estabilidad a quienes sostienen el medio rural.






















