ASAJA viene denunciando desde hace tiempo que la imposición de nueva normativa, nuevos impuestos y nuevos aranceles sobre los fertilizantes podía desencadenar un fuerte impacto en los costes de producción de los agricultores. Según la organización, esa situación ya se está produciendo.
Precio de los fertilizantes
El incremento del precio de los fertilizantes está directamente relacionado con las nuevas cargas impositivas y medidas regulatorias, tanto a nivel europeo como nacional, a lo que se suma la compleja situación del mercado internacional.
Por un lado, ASAJA señala que existen problemas de acceso a determinados mercados, como Estados Unidos o Trinidad y Tobago, que limitan el suministro disponible. Por otro, la imposición de aranceles a los fertilizantes nitrogenados procedentes de Rusia y Bielorrusia, que seguirán aumentando progresivamente hasta alcanzar su máximo en los próximos años, está reduciendo aún más la oferta.
Dependencia de otras regiones productoras
A todo ello se añade la dependencia de otras regiones productoras. En concreto, alrededor del 40% de los fertilizantes nitrogenados procede de países del Golfo Pérsico, lo que aumenta la sensibilidad del mercado ante cualquier restricción comercial o encarecimiento de costes.
Desde ASAJA advierten de que la suma de impuestos, aranceles y limitaciones comerciales está generando un “cóctel demoledor” para los agricultores, al encarecer uno de los insumos fundamentales para la producción agraria.
Ante esta situación, la organización agraria reclama medidas urgentes tanto a nivel nacional como europeo.
En primer lugar, ASAJA pide al Gobierno de España ayudas de Estado para los agricultores, similares a las aprobadas en 2024, con el objetivo de compensar el incremento de costes.
Política Agraria Común (PAC)
Asimismo, la organización solicita un paquete de ayudas por parte de la Unión Europea, al margen de los fondos de la Política Agraria Común (PAC), que permita afrontar el encarecimiento de los insumos.
ASAJA también reclama la eliminación de los aranceles a los fertilizantes procedentes de Estados Unidos y Trinidad y Tobago, y que la suspensión de aranceles a países terceros anunciada por la Comisión Europea por un periodo de un año se amplíe a cinco años, para aportar mayor estabilidad al mercado.
Impuesto al carbono a los fertilizantes importados
Por último, la organización pide a la Comisión Europea y al Gobierno de España que rectifiquen en la aplicación del impuesto al carbono a los fertilizantes importados, ya que esta medida encarecería aún más los costes de producción.
ASAJA advierte de que si continúan aumentando los costes de producción, el impacto no solo recaerá sobre los agricultores, sino que terminará repercutiendo también en el consumidor, a través de un aumento del precio de los alimentos en la cesta de la compra.





















