La Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (CESFAC) ha trasladado su preocupación por las consecuencias que el actual conflicto en Oriente Próximo está generando en la industria de la alimentación animal, especialmente por la incertidumbre que se está trasladando a los mercados internacionales y a los costes logísticos.
Transporte nacional de materias primas
Hay que destacar que la práctica totalidad del transporte nacional de materias primas para alimentación animal y de piensos terminados es por carretera, lo que nos hace muy dependientes de los incrementos de los precios de los combustibles.
El sector observa con inquietud la evolución de la situación geopolítica y sus efectos sobre variables clave para la actividad de las fábricas de pienso, como el precio de los combustibles y los costes de transporte.
Escalada del conflicto
En los últimos días, la escalada del conflicto ha provocado un fuerte incremento en las cotizaciones del petróleo y, en consecuencia, en el precio del carburante, lo que repercute directamente en la importación de materias primas y en la distribución de los piensos dentro del territorio nacional.
En este contexto, el director general de CESFAC, Jorge de Saja, ha advertido de que la industria ya está empezando a notar los efectos de esta situación: “La alimentación animal depende de una logística muy intensiva, tanto para la llegada de materias primas como para la distribución del pienso. En el caso del transporte nacional de materias primas y piensos, este es mayoritariamente por carretera por lo cual muy sensible a las oscilaciones en los precios de los combustibles.
Asimismo, el sector está detectando ya tensiones en el mercado de determinados aditivos estratégicos, especialmente en el caso de la metionina, un aminoácido esencial para la formulación de piensos.
Dificultades logísticas internacionales
Las dificultades logísticas internacionales y el aumento de los costes energéticos están generando retiradas de oferta, incrementos de precios y sobrecostes en su suministro, lo que añade presión adicional a la estructura de costes de las fábricas de alimentación animal.
De Saja ha subrayado además que, aunque son conscientes que la capacidad de influencia en la situación geopolítica es escasa, si tiene la administración nacional capacidad de tomar de manera inmediata medidas que permitan aliviar la presión sobre la cadena agroalimentaria.
“En momentos de elevada volatilidad geopolítica como el actual, sería oportuno aprobar mecanismos que permitan reducir o eliminar temporalmente la carga fiscal sobre los carburantes y la energía, medidas ambas de efecto inmediato y que pueden ser suspendidas una vez ya no sean necesarias”, ha señalado.
Estrecho de Ormuz
Aunque el volumen de materias primas destinadas a la alimentación animal que transita por la zona del Estrecho de Ormuz es limitado, la industria advierte de que el principal riesgo en estos momentos procede del encarecimiento de la logística y de la volatilidad en los mercados energéticos.
Ante este escenario, CESFAC mantiene un seguimiento permanente de la evolución del conflicto y de sus posibles repercusiones económicas. El sector de la alimentación animal continúa analizando la situación con prudencia y permanece vigilante, minuto a minuto, ante cualquier cambio que pueda afectar al abastecimiento y a la estabilidad de la cadena agroalimentaria.























