Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras analizar el contenido del Real Decreto-ley por el Gobierno para hacer frente a la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio y publicado en el BOE este pasado sábado, considera que, aunque se incorporan elementos positivos, el conjunto de las medidas sigue siendo claramente insuficiente para responder a la magnitud del impacto sobre el sector agrario.
Adquisición de fertilizantes
En este sentido, Unión de Uniones valora de forma positiva la puesta en marcha de una ayuda directa para la adquisición de fertilizantes dotada con 500 millones de euros, una medida que no se conocía en el momento de su primer análisis y que supone un reconocimiento del fuerte incremento de costes que están soportando las explotaciones agrícolas.
No obstante, Unión de Uniones considera que esta ayuda, aun siendo relevante, resulta claramente limitada para el conjunto del sector y no compensa el incremento generalizado de los costes de producción.
La organización subraya que el paquete aprobado sigue sin contemplar ayudas específicas para el sector ganadero, que se verá igualmente afectado por el encarecimiento de los costes de alimentación animal, lo que agrava la insuficiencia de las medidas adoptadas.
Precisamente por eso, y en previsión del alargamiento de la presente crisis, Unión de Uniones se reafirma en su propuesta de constitución de un Fondo Extraordinario de 1.500 millones de euros destinado a ayudas directas para agricultores y ganaderos de los sectores más afectados, con el fin de evitar un deterioro generalizado de la rentabilidad de las explotaciones.
Asimismo, la organización insiste en que muchas de las medidas incluidas en el real decreto-ley tienen carácter temporal y coyuntural, mientras que la situación actual pone de manifiesto la necesidad de adoptar reformas de carácter estructural.
Reducción permanente del IVA de los insumos agrarios al mínimo permitido por la normativa europea; el establecimiento de un gasóleo profesional
En particular, reclama la reducción permanente del IVA de los insumos agrarios al mínimo permitido por la normativa europea; el establecimiento de un gasóleo profesional agrario con fiscalidad reducida aplicada directamente en el precio en surtidor, con carácter estable y la aplicación continuada de un sistema de doble tarifa eléctrica para el regadío, que permita adaptar la potencia contratada a las necesidades reales de las explotaciones a lo largo del año, y no únicamente en situaciones excepcionales.
Unión de Uniones recuerda que el real decreto-ley deberá ser convalidado en el Congreso de los Diputados y podrá tramitarse como proyecto de ley, lo que abre la posibilidad de introducir mejoras. En este sentido, la organización trabajará para que durante su tramitación se refuercen las medidas de apoyo al sector agrario y se incorporen las propuestas planteadas.
Unión de Uniones concluye que, aunque el Gobierno ha incorporado elementos que mejoran el planteamiento inicial, la respuesta sigue sin estar a la altura de la crisis y de los riesgos que afronta el sector productor.






















