La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha denuncia que, tras la helada que muchos productores de almendra han sufrido esta noche (del domingo al lunes), el seguro agrario deja de ser una herramienta útil debido a sus limitaciones. UPA indica que el incremento presupuestario “carece de sentido” si cada vez más agricultores abandonan el sistema.
Y es que los productores de almendra de Castilla-La Mancha han sufrido esta pasada noche uno de los eventos climatológicos más trágicos para su cosecha: una helada tardía cuyos efectos sobre los almendros en floración o brotación ya son visibles sobre el terreno.
Desde UPA Castilla-La Mancha están valorando estos daños, a la espera de que, en los próximos días, sigan apareciendo más, puesto que los daños no son de apreciación inminente.
Ante esta situación, la organización agraria denuncia que los agricultores afectados se encuentran, en la práctica, “desprotegidos”.
Seguro agrario
En concreto, el seguro agrario, herramienta fundamental en estos casos, deja de cumplir su función. Los módulos 1 y 2 (los que cubren la helada) tienen deficiencias estructurales: las tarifas de Agroseguro son muy elevadas, el porcentaje garantizado resulta insuficiente y los rendimientos asegurados adjudicados por ENESA no se corresponden con la realidad productiva de nuestra región.
Reducciones considerables en la contratación
En concreto, según datos de la propia Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA), en la comparativa de los años 2025 y 2024, el número de pólizas de los módulos 1 y 2, los únicos válidos para el daño por heladas, han disminuido un 34 %. Mientras que, en lo que se refiere a la superficie asegurada, la disminución es de 26 %.
El responsable de Seguros Agrarios de UPA Castilla-La Mancha, Alejandro García-Gasco, lamenta que “el resultado es que muchos agricultores han optado por no contratar este seguro; no por desinterés, sino porque las condiciones que se ofrecen no justifican el coste. Ante una helada como la de esta noche, el seguro agrario debería ser su red de seguridad. Hoy, para demasiados productores de almendra, esa red no existe”.
Desde UPA reclaman que no puede limitarse a un incremento de las subvenciones. “De nada sirve aumentar el apoyo económico si las líneas de seguro siguen siendo deficientes: si las garantías son bajas, los rendimientos están infravalorados y las tarifas resultan disuasorias”.
Mejorar el nivel de contratación
Mejorar el nivel de contratación requiere mejorar el producto. Por ello, exigen una revisión a fondo de los módulos de helada para el almendro: actualización de los rendimientos reconocidos por ENESA a la realidad productiva de la región, revisión a la baja de las tarifas de Agroseguro y ampliación de los porcentajes garantizados. Solo así se recuperará la confianza del agricultor en el seguro como instrumento real de gestión del riesgo.
El equipo técnico de UPA seguirá la evolución de los daños causados por la en los almendros de la región. A la espera de una cuantificación definitiva de las pérdidas en los próximos días.
























