El manto verde de la huerta valenciana, ya en plena primavera, esconde unos números rojos para los productores y una situación cada vez más negra para los consumidores.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA‑ASAJA) advierte de que los precios que perciben los productores por las hortalizas están sufriendo una tendencia a la baja, situándose en muchos casos por debajo del umbral de rentabilidad, mientras que los precios que pagan los consumidores se mantienen estables o incluso aumentan en el supermercado.
Caída de cotizaciones en origen
AVA‑ASAJA subraya la caída de cotizaciones en origen de hortalizas de invierno como alcachofas, lechugas y repollos, y alerta de bajos precios en el inicio de la campaña de cebollas y patatas.
El responsable de la sectorial de hortalizas de AVA‑ASAJA, Vicente José Sebastià, señala que “aunque es habitual que haya parones puntuales en el mercado, este año no hay suficientes argumentos objetivos que justifiquen unos precios tan ruinosos para los horticultores, sobre todo cuando los consumidores tienen la cesta de la compra más cara”.
La alcachofa, con creciente demanda nacional y europea, obtuvo una rentabilidad razonable al principio de la temporada, pero a partir de febrero su precio medio en origen se desplomó casi a la mitad, cayendo hasta los 0,35 €/kg, mientras que los supermercados mantienen precios en destino sobre los 1,80 €/kg, casi cinco veces más.
Según el observatorio de precios de ASAJA, otras hortalizas han registrado incrementos aún mayores del campo a la tienda, como la lechuga (0,22 €/kg en campo y hasta 2,83 €/kg en destino, multiplicándose por doce) y el repollo de hoja lisa (0,29 €/kg en origen y hasta 1,99 €/kg en supermercado, casi siete veces más).
Cebollas
Los temores del sector se disparan con las primeras operaciones de cebollas y patatas. AVA‑ASAJA denuncia que los precios ofrecidos por la cebolla no cubren los costes de producción, incrementados por el encarecimiento de carburantes, fertilizantes e insumos, agravado por el conflicto en Oriente Medio. Además, prevé una baja producción debido a los ataques de mildiu, que el año pasado provocó mermas superiores al 80 % en las fincas más afectadas. “El año está siendo muy duro y, si no cambian las cosas, la campaña de la cebolla podría volver a ser desastrosa”, remarca Sebastià.
Patatas
En cuanto a la patata, AVA‑ASAJA acusa la competencia desleal de países terceros —Egipto, Marruecos e Israel— y la entrada de patata vieja de Francia, que obstaculizan la compra del producto valenciano y español, que sí garantiza frescura, seguridad fitosanitaria y sostenibilidad ambiental. La superficie cultivada se mantiene en la Comunitat Valenciana y disminuye un 15 % en España, por lo que no se prevé una sobreproducción que justifique la caída de precios.
AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios)
Ante esta situación, la organización presidida por Cristóbal Aguado, reclama al Gobierno que, a través de la AICA (Agencia de Información y Control Alimentarios), investigue posibles prácticas fraudulentas en la cadena de valor. Asimismo, exige más controles a las importaciones para evitar la entrada de productos con residuos prohibidos o nuevas plagas y enfermedades.
Por último, AVA‑ASAJA solicita a la UE y al Gobierno español autorizar más materias activas para combatir el mildiu.






















