Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, a través de una carta formal tanto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, como a la presidencia chipriota dirigida por Maria Panayiotou, ha puesto en evidencia los efectos que está teniendo en los fertilizantes el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (MAFC), que penaliza las importaciones de abonos, y la necesidad de suspender su aplicación.
Impacto negativo
Unión de Uniones, quien ya mostrara su preocupación antes de la entrada en vigor de este mecanismo a finales de año, se reafirma en el impacto negativo que está teniendo para el sector en estos primeros meses.
La organización manifiesta que los primeros datos disponibles indican una reducción sustancial de las importaciones de fertilizantes de terceros países, acompañada de un incremento notable de los precios, lo que está repercutiendo directamente en los agricultores. “Sólo están los datos del primer mes en el que ha aplicado este mecanismo, que es el de enero, pero si se compara con la media de los meses de enero de los 10 años anteriores, las importaciones de abonos han caído un 56% y el precio había subido casi el 20%” señalan desde la organización, que apunta a que la situación es aún en la actualidad más acusada.
En un sector con márgenes tan reducidos como el agrario, con poca capacidad para trasladar estos incrementos a la cadena alimentaria y en un contexto de gran incertidumbre como el actual, Unión de Uniones insta a la Comisión a hacer un balance del impacto que está suponiendo este mecanismo, que estaría contribuyendo a alterar los flujos comerciales de fertilizantes, y la adopción de medidas de alivio a corto plazo.
Por otra parte, también se ha dirigido al Ministerio de Agricultura y ha reclamado al ministro Luis Planas que defienda al sector y se posicione, en el debate abierto que se está dando en el Consejo, junto a esos estados miembro que estarían planteando medidas como la suspensión temporal del mecanismo o la adopción de compensaciones.
Total incertidumbre geopolítica
La organización no puede aceptar, y menos en un contexto de total incertidumbre geopolítica como el actual, que la UE siga implementando mecanismos para gravar las importaciones de inputs, al tiempo que abre las puertas de nuestros mercados de par en par a los productos agroalimentarios de países terceros. Unión de Uniones añade que entre las intenciones de la Comisión está ampliar el mecanismo de ajuste de carbono en frontera a la maquinaria y los equipos agrícolas.
Unión de Uniones recuerda que sólo en España, el gasto agrícola en fertilizantes ha superado en el pasado quinquenio una media anual de 2.600 millones de euros, que es un 48 % más de lo que se gastaba de media en los cinco años anteriores.
“La Comisión sigue actuando, según su hoja de ruta verde preconcebida como si en el mundo no estuviera sucediendo nada” critican desde la organización “y se niega a ver que las medidas que adopta acaban en mayores costes de producción, menos competitividad de nuestro sector, más dependencia exterior en alimentación y menos personas en nuestros pueblos”, finalizan desde Unión de Uniones.






















