Las ganaderías de leche no levantan cabeza

Unión de Uniones considera que la situación es “insostenible” y urgen decisiones políticas por parte del Ministerio y las Comunidades Autónomas

Unión de Uniones considera que la situación de la ganadería es “insostenible” y urgen decisiones políticas por parte del Ministerio y las Comunidades Autónomas

Es la conclusión principal que extraen de los dos últimos boletines informativos del Ministerio (publicados por el FEGA) correspondiente al mes de mayo pasado en el caso de ovino y caprino y al mes de junio para el vacuno.

Ovino y caprino nacional

El mes de mayo no ha sido bueno en precio ni para el ovino, ni para el caprino de leche en el conjunto nacional. Pese a un mínimo aumento del precio medio en la leche de ovino (de apenas 0,2 céntimos de euro por litro) éste se sitúo en 0,766 €/litro, un 2,3 % menos que en mayo de 2017.

En cuanto a la leche de caprino, ni siquiera subió en mayo, sino que, al contrario, perdió 0,4 céntimos de euro por litro, quedándose en 0,544 €/litro, a un 2,86 % que en mayo del pasado año.

En cuanto a la producción en los cinco primeros meses del año, los ganaderos de ovino de leche acumulan casi 243,7 millones de litros, volumen algo superior (+1,64 %) de lo que se llevaba entregado en 2017 por estas mismas fechas, aunque hay 316 ganaderos menos.

La leche de cabra producida hasta mayo era 228,8 millones de litros, también un 2,37% por encima de la que se había producido en 2017 en similar período; en este caso, con 417 ganaderos menos entregando leche.

Ovino y caprino Castilla-La Mancha

Los sectores castellano-manchegos siguen una tónica parecida, pero con bajadas más acusadas que en la media nacional.

En mayo, en la región había 1.039 ganaderos de leche de ovino con entregas (94 menos que 12 meses antes), que llevaban producido un total de 73,8 millones de litros (un 1,92 % más que lo que se había producido en mayo de 2017). El precio en mayo de 2018 cayó hasta los 0,852 €/litro (hablamos de media regional), lo que representa un 8,58 % menos que el de mayo de 2017.

En lo que respecta a la leche de caprino, también se perdió en la cotización de ese mes, que se colocó a 0,530 €/litro y, por lo tanto, un 4,68 % menos que en mayo de 2017; pese a que el volumen producido en el primer quinquenio de este año en Castilla-La Mancha era de 38,6 millones de litros, un 0,7 % menos de lo que se había producido entre enero y mayo de 2017. Los ganaderos con entregas de leche de caprino en la región eran 763, o sea, 84 menos que en mayo de 2017.

Vacuno de leche

En cuanto a la leche de vaca, también mantenía en el mes de junio su tendencia a la baja que arrastra desde el invierno pasado. Estamos algo mejor que en pleno estallido de la crisis en 2016, pero el precio sigue estando por debajo de los costes de producción. En junio el precio medio en España se colocaba en 0,313 €/litro, algo por encima (+0,97 %) del precio del año pasado y también de las cotizaciones al mes de junio en los últimos tres años, pero alejado en un 14,48 % del precio que tenía a junio de hace cuatro años, en 2014.

El volumen de entregas en el primer semestre de 2016 sumaba 3,66 millones de toneladas, que es un 2,85 % más de lo que se había entregado en 2017 hasta el mes de junio.

Con este panorama de precios no es extraño que, al meridiano de este año, hayan llegado 874 ganaderos menos de los que había hace 12 meses. Quedamos 14.122.

En Castilla-La Mancha, donde los 187 ganaderos que aún aguantamos en junio llevamos entregadas 120.257 toneladas (un 5,66 % más que en junio de 2017), la tendencia de precios es similar, bajando desde noviembre pasado, hasta situarse en los 0,324 €/litro; es decir, poco más o menos igual que a las mismas fechas del pasado año (+0,3 %).

Situación insostenible

Unión de Uniones considera que los ganaderos de leche, tanto de ovino y caprino como de vacuno, están pasando desde hacer varias campañas una situación crítica de recortes de precios, que se traduce en pérdida de rentas; ya que los aumentos de entregas no compensan lo que caen los precios y, además, conllevan más costes de producción. La crisis ha sido particularmente complicada en años como el pasado, con una grave sequía que aumentó de manera importante el gasto de alimentación para las ganaderías, sobre todo las extensivas.

Lamenta que “los ganaderos se encuentran atados de pies y manos ante una industria que campa a sus anchas, porque el Ministerio y las Comunidades Autónomas temen enfrentarse a las grandes firmas del sector y las organizaciones agrarias que están en la Interprofesional INLAC y en el Consejo Agrario, callan por miedo a enfadar a quien los tiene ahí puestos a dedo, sin elecciones en el campo y sin que los ganaderos les hayamos firmado nuestra representación”.

Unión de Uniones reconoce que el Gobierno, ya sea Central o Autonómico, no puede imponer precios en un mercado libre, pero en sus responsabilidades sí que está la ordenación de la economía para que exista un progreso justo y para desarrollar particularmente la agricultura y la ganadería.

 

 

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