Ecologistas denuncian que nuevos consumos agrícolas están afectando a Las Tablas de Daimiel

Señalan que son “decenas y decenas de proyectos de transformación de concesiones de aguas privadas a aguas públicas con aumento del perímetro de riego y por ende de la superficie regable, que supone transformación de parcelas de secano a regadío, incluso en zonas ZEPA de aves esteparias, transferencias de derechos de riego a otras captaciones con transformación en regadío y apertura de nuevas captaciones, lo que está suponiendo un nuevo mazazo que puede dar un golpe definitivo al sistema hídrico de la cuenca alta del río Guadiana”

Los representantes de las organizaciones WWF, Ecologistas en Acción y grupos ecologistas locales en el Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel consideran que el Gobierno de Castilla-La Mancha “alienta nuevas transformaciones agrarias y nuevos usos que hipotecan la recuperación experimentada en los últimos nueve años gracias a una climatología favorable y a pesar de la casi erradicación del maíz, la alfalfa y la remolacha.

Desde WWF indican que, “sin embargo, nuevos consumos agrícolas, como el del viñedo en reconversión, el pistacho, la cebolla, el almendro y el olivo, entre otros, junto a las plantas termosolares y ahora las macrogranjas industriales de porcino suponen nuevos golpes al acuífero 23, a las lagunas de la Mancha Húmeda y por ende al propio parque nacional”.

Las organizaciones  ecologistas solicitaron hace quince días una reunión urgente de la Comisión del Agua para tratar varios temas urgentes como la macrogranja de porcino que se piensa instalar en Daimiel, la situación de los vertidos autorizados de la alcoholera Alvinesa, que tantos problemas de olores están generando en Daimiel y que los ecologistas sospechan que pueden estar contaminando el acuífero, y para realizar una  cuantificación de la superficie afectada por todos los informes que la Dirección del Parque está emitiendo en relación con las solicitudes de información de proyectos agrarios que tienen que ser sometidos a evaluación de impacto ambiental, susceptibles de afectar al parque nacional y su zona de influencia.

Señalan que son “decenas y decenas de proyectos de transformación de concesiones de aguas privadas a aguas públicas con aumento del perímetro de riego y por ende de la superficie regable, que supone transformación de parcelas de secano a regadío, incluso en zonas ZEPA de aves esteparias, transferencias de derechos de riego a otras captaciones con transformación en regadío y apertura de nuevas captaciones, lo que está suponiendo un nuevo mazazo que puede dar un golpe definitivo al sistema hídrico de la cuenca alta del río Guadiana”.

En este sentido, alertan que solo en Daimiel (Ciudad Real) desde el año 2016 se han sometido a evaluación de impacto ambiental 68 proyectos de este tipo. Añaden que “si este es un valor medio y los multiplicamos por todos los municipios de la cuenca alta del Guadiana, estaríamos hablando de centenares de proyectos. De hecho, en la anterior reunión del Patronato del parque nacional en noviembre de 2018, el representante del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) aseguró que el vaciado de las reservas a 1 de marzo de 2018 era de 1.125 hectómetros cúbicos respecto a la situación de 1980.

Por su parte, el Comisario de Aguas advirtió en esa misma reunión que se había producido un descenso medio de 6 metros en los niveles piezométricos si se comparaba con el nivel en 2014, lo que aleja la consecución del objetivo estratégico del plan hidrológico de la Cuenca del Guadiana de que el agua mane en Los Ojos del Guadiana para el año 2027, indican.  Finalmente, los ecologistas advierten que, a fecha de 1 de junio de este año, cuatro unidades hidrológicas se encuentran en situación de alerta en la zona de influencia del parque nacional, atendiendo el Plan Especial de Sequía vigente, tratándose de Mancha Occidental, Gigüela-Záncara, Jabalón-Azuer y Vicario.

Esta situación de alerta -indican- obliga a adoptar una serie de medidas entre las que se encuentran, en relación con el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, la preparación de la puesta en marcha de los pozos de sequía para suministro de recursos al Parque, con un volumen máximo anual de extracción de 10 hm3/año, la previsión de suministro de recursos desde el trasvase Tajo-Segura y la propuesta de ajuste de las extracciones de aguas subterráneas en riesgo a través del Régimen Anual de Extracciones, que recuerdan los ecologistas para este año son de 1500 m3/ha para leñosos y de 2000 m3/ha para herbáceos.

Las organizaciones ecologistas, en tanto en cuanto no se consiga la naturalización del parque nacional y la recuperación de los procesos naturales, consideran que se debe mantener coyunturalmente el esfuerzo de inversión económica para la extracción de especies de peces invasores, por la alteración que provocan en los fondos de la cubeta del humedal.

El actual estado de inundación del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, con tan solo 625 hectáreas a finales de primavera, un tercio de las 1.750 encharcables en esta época del año, revelan la gravedad de la situación y, tal y como prevé la dirección de este parque nacional, las expectativas de lluvias hasta otoño son prácticamente nulas, concluyen.

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