Santander ha financiado al sector agroalimentario español con 5.800 millones de euros en 2025, lo que supone un incremento del 8% respecto a 2024, reafirmando así su compromiso con uno de los pilares fundamentales de la economía española.
Este respaldo se produce en un contexto marcado por la transformación del sector, la adaptación al cambio climático y la apuesta decidida por la innovación y la sostenibilidad.
Empresas agroalimentarias
Durante 2025, las empresas agroalimentarias han continuado reforzando su inversión en I+D+i, con especial foco en la incorporación de maquinaria de última generación, sistemas de agricultura de precisión, tecnologías basadas en GPS y sensores en campo, así como en la investigación de nuevas variedades genéticas más resistentes y eficientes.
Estas inversiones permiten mejorar la productividad, optimizar el uso de recursos y avanzar hacia modelos de producción más rentables y sostenibles.
En línea con esta evolución del sector, los préstamos para la adquisición de fincas y su posterior transformación en cultivos de alto valor —como el olivar, el almendro, el pistacho y el aguacate—, junto con los créditos campaña, las líneas de financiación a corto plazo, la financiación de insumos y los anticipos de subvenciones, así como la contratación de seguros agrarios, han sido los productos más demandados por los más de 425.000 clientes del sector agroalimentario con los que el banco cuenta en España.
El compromiso de Santander con el sector agroalimentario va más allá de la financiación. A lo largo de 2025, la entidad ha seguido acompañando al sector a través de su presencia en los principales eventos agroalimentarios celebrados en España, como Fruit Attraction, Agroexpo, Salamaq y numerosas ferias y foros regionales.
Estos encuentros permiten trasladar a los clientes las últimas tendencias en innovación, sostenibilidad y digitalización, así como compartir conocimiento de la mano de expertos del sector.
Cercanía y conocimiento
Asimismo, Santander mantiene una firme apuesta por la cercanía y el conocimiento profundo del sector, a través de una red de oficinas del Negocio Agroalimentario distribuidas por todo el territorio nacional.
Estas sucursales cuentan con equipos expertos y espacios específicos para ofrecer un asesoramiento personalizado, facilitar el acceso a las ayudas europeas y acompañar a los clientes en la digitalización de sus explotaciones.
En 2025, el banco también ha continuado impulsando iniciativas estratégicas orientadas al largo plazo, apoyando proyectos que contribuyen al desarrollo rural, al relevo generacional y a la reducción de cargas administrativas mediante soluciones tecnológicas.
Todo ello con el objetivo de fortalecer un modelo agroalimentario más competitivo, eficiente y alineado con los desafíos económicos, sociales y medioambientales actuales.


























