El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha indicado este lunes que el agua es un recurso esencial para el presente y el futuro del campo castellanomanchego, por lo que ha apostado por “garantizar que el agua llegue a agricultores y ganaderos”, ya que “no hay otro camino” porque “sin agua no hay agricultura ni ganadería, y por tanto, no puede haber desarrollo agroalimentario ni oportunidades en el medio rural”.
Así lo ha afirmado tras mantener una reunión en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) con representantes de la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT), a quienes ha agradecido su labor diaria para garantizar que el agua del Guadiana sea motor de riqueza, empleo y bienestar en la región, especialmente en la provincia de Ciudad Real.
El presidente regional del PP ha defendido que la política hídrica debe abordarse desde la generación de riqueza y empleo, alejándose del enfrentamiento y apostando por soluciones eficaces.
Pacto Regional y Nacional por el Agua
En este sentido, Núñez ha asegurado una de sus primeras decisiones al frente del Gobierno de Castilla-La Mancha será poner en marcha el Pacto Regional por el Agua, firmado hace más de cinco años y que, según ha denunciado, “no se ha desarrollado”.
Igualmente, ha incidido en la necesidad de impulsar un Pacto Nacional por el Agua que permita blindar los intereses hídricos de Castilla-La Mancha en el marco de una planificación consensuada a nivel nacional.
Núñez ha destacado la puesta en marcha de una auditoría hídrica regional para conocer con exactitud cuánta agua tiene actualmente Castilla-La Mancha, así como la elaboración de un mapa de necesidades presentes y futuras que determine los recursos necesarios para la agricultura, la ganadería, el desarrollo urbano, industrial y la transformación agroalimentaria.
El presidente del PP regional también ha defendido garantizar la prioridad de la cuenca cedente, asegurando que todas las necesidades hídricas de Castilla-La Mancha estén cubiertas antes de cualquier otra decisión.
Núñez ha advertido de que en los últimos años agricultores y ganaderos disponen de menos agua que hace una década, mientras persisten los mismos problemas estructurales de hace 40 años. “No puede ser que la región siga anclada en la misma problemática y con más dificultades que hace diez años”, ha lamentado.
Regulación de los pozos
Además, ha señalado cuestiones urgentes como la regularización de más de 1.800 pozos pendientes, la situación de los denominados “pozos de 7.000” cuya utilización podría verse comprometida en 2027 si no se actúa conforme a la Directiva Marco y la necesidad de ampliar plazos y garantizar los derechos de uso.
Por último, Núñez ha insistido en la importancia de invertir en infraestructuras hídricas, en la modernización y transformación de regadíos y en sistemas de almacenamiento que permitan a la región aprovechar al máximo sus recursos.
“Quiero ser el presidente que garantice agua para agricultores, agua para ganaderos y agua para el campo de Castilla-La Mancha, porque el agua tiene que ser sinónimo de riqueza, empleo y futuro”, ha concluido.

























