Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras realizar un análisis sobre los últimos datos disponibles de la Agencia Tributaria (año 2023) relativos al número de declaraciones de IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) con actividad agraria y su peso en los ingresos totales, recalca el decrecimiento que está sufriendo el sector a nivel estatal.
Reducción de declaraciones con actividades agrícolas y ganaderas
Unión de Uniones señala la reducción de declaraciones con actividades agrícolas y ganaderas, una tendencia mantenida en los últimos años.
Destaca 2023 como el año con mayor reducción de declaraciones de toda la serie de datos, con 45.352 declaraciones menos que el año anterior, una reducción del 4,82% con respecto a 2022, y siendo el primer año que no supera las 900.000 declaraciones.
Para la organización el dato más preocupante se encuentra en los datos desagregados, donde se observa una reducción de aquellas declaraciones con mayor peso de la renta agraria sobre los ingresos totales, los tramos más profesionales.
Reducción de declaraciones de profesionales agrarios
Las declaraciones de profesionales agrarios se reducen un 16.82% con respecto a 2022. Desde Unión de Uniones se remarca la gravedad de este dato, ya que la reducción constante de los declarantes que más dependen de la renta agraria para sus ingresos totales indica que el sector no va bien, y no permite garantizar la rentabilidad económica de los agricultores y ganaderos.
Al comparar los datos de renta agraria media de los tramos más profesionales con los datos del conjunto de actividad económica en 2023 se confirma lo anterior, ya que la renta media general (sólo declarante principal) alcanza de 30.418 euros, mientras que la renta agraria profesional se queda en 14.084, es decir, menos del 54% de la renta media general.
La organización muestra preocupación por esta gran diferencia entre ambas rentas y manifiesta su preocupación por las nuevas cifras que se den los próximos años, arrastrando el impacto de los conflictos internacionales.
En este sentido, considera que estas cifras ahuyentan a ese relevo generacional del que tanto habla el Gobierno. “Mientras el campo no sea rentable, seguirá envejecido y en declive”, comentan desde Unión de Uniones.
“Y revertir la situación se podría hacer, siempre y cuando haya voluntad política para hacer cumplir la ley de la cadena alimentaria, no fomentar acuerdos comerciales que provocan competencia desleales o invertir en servicios públicos y digitalización en el medio rural”, añaden.



























