El vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha avanzado que el acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo autonómico y las organizaciones agrarias incluye la posibilidad de dejar una franja de seguridad de diez metros sin cultivar en las parcelas que son perimetrales a las zonas forestales. En concreto, “una franja sin cultivar en tierra desnuda o bien plantando girasol”.
UPA y ASAJA
Esta, ha dicho el vicepresidente primero, es una de las dos actuaciones que se incorporaron en el acuerdo, tras una reunión mantenida con representantes de UPA y ASAJA y responsables de las Consejerías de Agricultura y Desarrollo Sostenible, a lo que se suma, además, elevar la superficie a partir de la cual se contempla la aplicación de los 400 metros de restricciones en la época de riesgo alto y de riesgo extrema: “Vamos a pasar de cinco a 20 hectáreas. Eso lo que implica es que el 50 por ciento de la superficie estará sin ningún tipo de restricción.”
Medidas que, tal y como ha subrayado Martínez Guijarro, son un ejemplo de la voluntad del Gobierno regional intentar consensuar y buscar soluciones ante determinadas dificultades, “y una de ellas es esa compatibilidad de las actividades de la siega con la prevención de incendios forestales”. En este sentido, ha reivindicado que fruto de esa reunión “cerramos un acuerdo” que ahora “hay que trasladar a toda la normativa que regula las campañas de extinción de incendios”.



























