Los cultivos leñosos alcanzan los 105 millones de hectáreas en todo el mundo

Han crecido un 43,7 por ciento desde 2022

cultivos leñosos

Los cultivos leñosos alcanzan los 105 millones de hectáreas y consolidan su posición en la agricultura mundial.

Ese es el principal resultado de la investigación que dirige el analista agronómico Juan Vilar, de la mano del Aula Universitaria Oleícola Innova (promovida por la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía) y el Grupo Oleícola Jaén.

La superficie de estos cultivos ha experimentado un crecimiento del 43,7% en superficie total desde 2022. El cultivo en alta densidad ya supone más de 7 millones de hectáreas.

La elevada rentabilidad, la flexibilidad y el cada vez más sencillo manejo de este tipo de cultivos siguen llevando a los leñosos a ser explotados por agricultores tradicionales y, cada vez más, por debutantes: family offices, fondos financieros y grandes corporaciones con objetos sociales ajenos al sector primario.

El interés inversor no ha hecho sino crecer

En la Península Ibérica operan ya más de 900 fondos de inversión con tierras agrícolas en cartera, y los capitales movilizados en el sector han aumentado un 50 por ciento en 2025 respecto al año anterior.

Los cultivos que más atraen a estos agricultores son precisamente los leñosos: pistacho, almendro, aguacate, olivar y cítricos, por su combinación de valor añadido, potencial de revalorización del suelo y posibilidad de mecanización a escala.

510 millones de kilómetros cuadrados

La superficie terrestre total es de 510 millones de kilómetros cuadrados, de los cuales el 71 por ciento son mares y océanos, y el 29 por ciento, 149 millones de kilómetros cuadrados, es tierra firme. De esa tierra firme, tan solo el 12 por ciento es cultivable, lo que supone 15,71 millones de kilómetros cuadrados. De esa superficie cultivable, el 87 por ciento se destina a cultivos no permanentes, y tan solo el 13 por ciento, 1,99 millones de kilómetros cuadrados, a cultivos permanentes.

De ese 13 por ciento, el 52,6 por ciento corresponde ya a cultivo leñoso permanente, 1.047 millones de kilómetros cuadrados, el 0,17 por ciento de la superficie total del planeta.

El liderazgo sigue siendo de la palma, con el 27,7 por ciento, seguida del olivo, con el 11,2 por ciento; el café, con el 11,9 por ciento; el viñedo, con el 6,8 por ciento; el manzano, con el 4,5 por ciento; el mandarino, con el 3,7 por ciento y el naranjo, con el 3,2 por ciento.

España

España es el único país europeo que aparece en el top 5 mundial de producción en seis cultivos simultáneamente:

-Primer productor de aceituna, con el 34,3 por ciento de la producción mundial.

-Segundo de melocotón y nectarina.

-Tercero de almendra.

-Cuarto de viñedo.

-Quinto de mandarina y de arándano.

Respecto a 2022, los avances más destacados son el almendro, donde España ha consolidado su posición como primer país del mundo en superficie con 766.000 hectáreas, y el melocotón y la nectarina, donde ha escalado al segundo puesto mundial desbancando a Italia, cuya producción cayó un 14 por ciento mientras la española crecía un 16 por ciento.

En el lado contrario, el naranjo ha perdido peso: España ve cómo Egipto le disputa el liderazgo en volumen de exportación de naranja en fresco, apoyándose en costes más bajos y una posición geográfica ventajosa respecto a los mercados de Rusia, Arabia Saudí y el norte de África.

El viñedo retrocede

El viñedo también retrocede en producción, coherente con la contracción global del consumo de vino. Con todo, ningún país del mundo tiene una presencia simultánea tan amplia y diversificada en el top 5 de tantos cultivos leñosos distintos.

El descenso relativo del regadío merece también atención. El porcentaje de superficie bajo riego ha caído del 39,3 por ciento en 2022 al 36,9 por ciento en 2025, a pesar de que la superficie total ha crecido un 43,7 por ciento.

La razón es estructural: la agricultura consume el 83 por ciento del agua dulce disponible en el mundo, 3.200 millones de personas viven en zonas con escasez hídrica alta o muy alta, y el Mediterráneo se calienta a un ritmo que intensifica la sequía aunque las precipitaciones medias no hayan caído de forma sostenida en el conjunto de la cuenca.

España y Marruecos

España y Marruecos son la excepción, con descensos reales de lluvia de invierno desde hace décadas.

El sector está absorbiendo esa señal sin que nadie lo haya legislado: el crecimiento de la superficie leñosa se canaliza hacia cultivos y zonas de secano, y el regadío, cuando existe, migra hacia sistemas de precisión que hacen más con menos agua. Otro factor es la expansión de cultivos leñosos en secano, como el olivaren seto y secano, entre otros.

Dicho crecimiento en el interés del cultivo de leñosos ha supuesto que en algunos países se multiplique hasta por cuatro veces el valor de la tierra en los últimos quince años, a la vez que se han generalizado nuevas formas de negocio que ejercen su actividad sobre el vuelo, sobre el suelo, renting financieros, modelos de lease back, etc.

Se buscan países estables política, social y económicamente, con agua suficiente y cuyo tamaño de las explotaciones sea razonable, además de estar relativamente cerca de los mercados objetivo. La diferencia respecto a 2022 es que esos países ya son más, y los capitales que los buscan, también.

Este trabajo ha sido realizado bajo el patrocinio de DAYMSA (cuyo nombre legal es Desarrollo Agrícola y Minero, S.A.), empresa española líder en la fabricación y comercialización de bioestimulantes, agronutrientes y fitoprotectores para el sector agrícola.

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