La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha llevado a cabo esta semana una concentración de protesta ante las puertas de la refinería de Repsol en Puertollano (Ciudad Real).
La movilización ha reunido a cientos de agricultores y ganaderos para exigir medidas urgentes e inmediatas frente al “indecente” incremento del precio del gasóleo agrícola y del resto de insumos “que están ahogando la rentabilidad de las explotaciones familiares”.
Para todo el campo español
La protesta ha tenido un marcado carácter de unidad interregional gracias a la asistencia de delegaciones de agricultores llegados desde Andalucía y de UPA-UCE Extremadura, acompañando a UPA Castilla-La Mancha, quienes se han desplazado hasta Puertollano para sumar fuerzas en una reivindicación común para todo el campo español.
Durante el desarrollo de la concentración, el secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo, ha denunciado el fuerte impacto que la subida del combustible está teniendo en el día a día de los agricultores y ganaderos desde hace muchos meses debido a una coyuntura ajena al sector.
“Estamos viviendo una situación límite e inasumible. El precio del gasóleo agrícola se ha multiplicado en lo que va de año, pasando de 0,93 euros por litro a alcanzar los 1,68 euros. Esta escalada de costes nos está asfixiando justo en un momento clave como es la preparación de las siembras y tras una campaña de vendimia de por sí muy complicada”, ha manifestado Morcillo.
Con esta acción en el complejo petroquímico de Puertollano, UPA ha reafirmado su compromiso de mantener la presión e instar a las administraciones y a los actores del mercado a articular soluciones urgentes que garanticen la viabilidad y el futuro del medio rural.





















