El vicepresidente segundo de las Cortes de Castilla-La Mancha y portavoz de Agricultura, Santiago Lucas-Torres, ha denunciado en Cuenca la “grave situación” que atraviesan los agricultores de la región y ha exigido al Gobierno autonómico “trabajo, compromiso y medidas urgentes” para apoyar a un sector “que sostiene la despensa de España y de Europa”.
El portavoz popular ha subrayado que los agricultores conquenses y castellanomanchegos afrontan “una presión insoportable” derivada de la burocracia, los problemas de fauna cinegética, las restricciones hídricas y una Política Agraria Común (PAC) “cada vez más recortada”. En este sentido, ha advertido de que el cereal “se está pagando por debajo de los costes de producción”, mientras los insumos —carburantes, fertilizantes y alimentación animal— continúan encareciéndose.
“Los agricultores soportan precios del siglo XXI con productos pagados a precios del siglo XX”, ha señalado.
Lucas-Torres ha recordado que, aunque el Gobierno de España ha habilitado algunas ayudas, “son claramente insuficientes”, y ha reprochado al gobierno socialista de Page que “no haya hecho los deberes” para defender los intereses de Castilla-La Mancha. Ha puesto como ejemplo la reciente aprobación de fondos para otras comunidades autónomas, de los que “Castilla-La Mancha apenas ha recibido los restos”, y ha insistido en que la región, como una de las mayores superficies de cultivo de Europa, “tiene la obligación de proteger a sus agricultores y reclamar lo que les corresponde”.
Asimismo, ha alertado de los riesgos que afronta el sector vitivinícola por los recortes en la PAC y por la posible modificación del sistema de pagos, que podría dejar de transferirse directamente a los agricultores. “Es imprescindible que los fondos lleguen íntegramente y sin intermediarios a quienes trabajan la tierra”, ha defendido.
En materia de agua, Lucas-Torres ha advertido de que la aplicación de la Directiva Marco del Agua podría suponer “recortes drásticos en las dotaciones, cierre de pozos y pérdida de derechos históricos”, lo que afectaría gravemente a la provincia de Cuenca y al conjunto de la región. Por ello, ha pedido “unidad de acción” de todos los grupos políticos para trasladar una posición firme tanto a Bruselas como al Gobierno de España.






















