Castilla-La Mancha ha sido esta semana el epicentro del debate técnico y estratégico en torno a los frutos secos con la celebración de dos citas clave: el Encuentro Internacional Phytoma en Tomelloso y el XI Encuentro de la Almendra y la Avellana en Cuenca. Ambos foros han puesto de relieve el dinamismo de un sector en plena expansión y con un papel cada vez más relevante en el conjunto de la agricultura regional y nacional.
El pistacho consolida su expansión estructural
Durante el encuentro celebrado en Tomelloso, se evidenció el crecimiento sostenido del pistacho en la región, cuya superficie ha pasado de 4.300 hectáreas en 2013 a cerca de 70.000 en la actualidad. Esta cifra representa más del 80 % del total nacional y sitúa a Castilla-La Mancha como la cuarta región productora a nivel mundial.
En términos productivos, 2025 se cerró con cifras históricas: 11.000 toneladas de pistacho en seco, lo que supone un 30 % más respecto a las estimaciones iniciales. La tendencia, además, apunta a un incremento progresivo de la producción en los próximos años, dado que una parte significativa de las plantaciones aún no ha entrado en plena producción.
Otro de los aspectos destacados es el peso del cultivo ecológico, que ya representa entre el 41 % y el 45 % de la producción regional, reforzando el posicionamiento del pistacho manchego en mercados de alto valor añadido.
Con el objetivo de ordenar este crecimiento, el Gobierno regional ha activado el Plan Estratégico del Pistacho 2024-2028, centrado en cinco ejes: integración comercial y dimensionamiento del sector, mejora de la capacidad de transformación, impulso a la consecución de una Indicación Geográfica Protegida (IGP), fomento de la investigación e innovación, y creación de una organización interprofesional.
La almendra mantiene su peso y apunta a cifras récord
En paralelo, el XI Encuentro de la Almendra y la Avellana, celebrado en Cuenca, ha servido para analizar la evolución de otro cultivo clave. Castilla-La Mancha cuenta actualmente con cerca de 170.000 hectáreas de almendro, lo que supone alrededor del 20 % de la superficie nacional y la consolida como la segunda región productora.
Durante el foro, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, subrayó la importancia estratégica tanto del pistacho como del almendro, destacándolos como alternativas agrícolas que combinan rentabilidad, sostenibilidad y adaptación a las condiciones climáticas de la región.
Uno de los anuncios más relevantes fue la estimación subjetiva de cosecha para 2026, que podría alcanzar las 146.000 toneladas de almendra en grano. De confirmarse, supondría un récord histórico condicionado, no obstante, a la evolución de las condiciones climáticas en los próximos meses.
Asimismo, desde la Viceconsejería de Política Agraria Común y Política Agroambiental se puso en valor el crecimiento reciente del cultivo, con un incremento del 18 % en superficie en los últimos años.
Un sector estratégico en transformación
La coincidencia de ambos encuentros en Castilla-La Mancha refleja el papel protagonista que está adquiriendo la región en el desarrollo del sector de frutos secos en España. Pistacho y almendra avanzan como cultivos leñosos estratégicos, impulsados por la demanda internacional, la adaptación al clima y el interés creciente por modelos productivos sostenibles.
El reto, a partir de ahora, pasa por consolidar estructuras comerciales, mejorar la transformación industrial y garantizar la competitividad en un mercado global cada vez más exigente.



























