Tres Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas (CUAS) del Alto Guadiana han unido su voz para reclamar un cambio en la planificación hidrológica y alertar de las consecuencias que tendría para la agricultura de Castilla-La Mancha mantener el actual modelo de gestión del agua.
Sus responsables consideran que la revisión del cuarto ciclo de planificación hidrológica (2028-2033) representa una oportunidad para corregir una política que no ha resuelto los problemas estructurales de la cuenca.
Durante una mesa de debate mantenida en Membrilla Televisión, el presidente de CUAS Mancha Occidental I, Ángel Bellón; el director gerente de CUAS ancha Occidental II, Antonio Alcaide; y el presidente de la CUAS Villacañas-Consuegra, Emilio Cuéllar, han coincidido en reclamar una mayor seguridad jurídica para los regantes; la ejecución de las infraestructuras pendientes y nuevas aportaciones de recursos hídricos que permitan garantizar la viabilidad del sector.
Vencimiento de las concesiones temporales
Uno de los principales motivos de preocupación es el vencimiento, en 2027, de las concesiones temporales de alrededor de 4.800 pozos, utilizados mayoritariamente para el riego de cultivos leñosos, especialmente viñedo.
Bellón advertía de que la no renovación de estas autorizaciones supondría un grave impacto para numerosas explotaciones que han realizado importantes inversiones, muchas de ellas apoyadas por fondos europeos.
Los representantes de las CUAS consideran que la continuidad de estas concesiones resulta imprescindible para evitar el abandono de explotaciones, la pérdida de actividad económica en el medio rural y un incremento del riesgo de incendios derivado de la falta de gestión del territorio.
Alegaciones al cuarto ciclo hidrológico
Las comunidades de usuarios han presentado alegaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes del cuarto ciclo de planificación hidrológica, al entender que las restricciones impuestas durante los últimos años no han conseguido la recuperación esperada de los acuíferos y que, paralelamente, persisten importantes retrasos en la ejecución de las actuaciones previstas por la propia Administración.
Entre sus principales reivindicaciones figuran la puesta en funcionamiento definitiva de la Tubería Manchega, el desarrollo de nuevas infraestructuras hidráulicas, un mayor aprovechamiento de las aguas regeneradas y la posibilidad de recibir aportaciones externas cuando existan recursos disponibles en otras cuencas.
Un estudio que respalda nuevas actuaciones
Los responsables de las CUAS valoraron positivamente el estudio hidrogeológico impulsado por la Diputación de Ciudad Real junto con Tragsa, al considerar que aporta información relevante sobre el estado de las masas de agua subterránea y refuerza la necesidad de acometer inversiones que permitan garantizar tanto el abastecimiento como la sostenibilidad del acuífero.
Aunque reconocen que existen discrepancias técnicas sobre algunos aspectos del informe, sostienen que sus conclusiones respaldan la necesidad de avanzar hacia una planificación más realista y basada en el conocimiento científico.
El esfuerzo del sector en eficiencia hídrica
Los representantes de las comunidades de usuarios subrayaron también el importante esfuerzo realizado por los agricultores en la modernización del regadío. Recordaron que el Alto Guadiana trabaja con una de las menores dotaciones de agua para riego de España y, sin embargo, ha conseguido elevados niveles de eficiencia gracias a la implantación generalizada del riego por goteo y otras tecnologías de ahorro de agua.
En este contexto, consideran que no puede responsabilizarse únicamente al sector agrario del deterioro de los acuíferos y reclaman que las administraciones cumplan igualmente con los compromisos adquiridos en materia de planificación e inversiones.
Seguridad jurídica para favorecer el relevo generacional
Por su parte, Emilio Cuéllar insistió en que garantizar el acceso al agua resulta imprescindible para que los agricultores puedan seguir invirtiendo con confianza y para hacer viable la incorporación de jóvenes al campo. En su opinión, existe una contradicción entre las políticas de apoyo al relevo generacional y las limitaciones que plantea la planificación hidrológica respecto al uso del agua.
Llamamiento a la unidad del sector
Como conclusión, las tres comunidades de usuarios hicieron un llamamiento a agricultores, cooperativas, organizaciones agrarias, administraciones y representantes políticos para defender de forma conjunta los intereses del Alto Guadiana.
En este sentido, anunciaron que la Federación de Regantes del Alto Guadiana (FERGUALT) trabaja en una campaña para recoger 500.000 firmas con el objetivo de trasladar a las administraciones la necesidad de revisar la planificación hidrológica y garantizar un futuro estable para el regadío y el desarrollo económico del territorio.

























