El presidente de ASAJA Extremadura, Ángel García Blanco, ha alertado del grave impacto que está provocando en el ganado de vacuno de la región el acuerdo alcanzado a comienzos de este año entre la UE y Mercosur, que, según denuncia la organización, ha llevado a muchas explotaciones a una situación de “práctica ruina”.
Primera provincia de España
En la actualidad, España cuenta con un censo aproximado de 2.390.000 vacas de carne. De ellas, en la provincia de Cáceres sobreviven 287.865, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, lo que representa un 12 % del total nacional, siendo la primera provincia de España en número de madres. Salamanca ocupa el segundo lugar con 277.855 y Badajoz el tercero con 176.000 ejemplares.
Se trata de una actividad ganadera que, pese a los elevados costes de producción, mantenía una viabilidad moderada y contribuía a la fijación de población en el territorio, evitando el abandono del medio rural.
“En un abrir y cerrar de ojos, nuestro Gobierno, liderado por Pedro Sánchez, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han puesto en marcha, pese a la oposición del Parlamento Europeo, la ruina del sector bajo el acuerdo de Mercosur”, ha indicado el presidente de ASAJA Extremadura.
Según explica la organización, durante los primeros meses de aplicación del acuerdo “han comenzado los dolores de cabeza y la probable ruina de muchos ganaderos”. En apenas dos meses, los terneros han bajado de precio unos 240 euros por animal. Si esta cantidad se multiplica por los casi 400.000 terneros que se producen anualmente en Extremadura, las pérdidas alcanzarían los 96 millones de euros.
Disminución de los precios
La organización señala, en primer lugar, una disminución de los precios como consecuencia del exceso de oferta provocado por la entrada de canales que, según denuncia, no cumplen la normativa comunitaria. “Se ha tenido que parar la entrada de carne brasileña hasta septiembre por contener hormonas prohibidas en la Unión Europea”, añade.
En segundo lugar, García Blanco ha asegurado que la demanda se ha retraído por la incertidumbre del consumidor sobre el origen y las características de la carne que adquiere, al considerar que no existe un etiquetado suficientemente claro.
Además, denuncia el cierre de mercados exteriores donde tradicionalmente se comercializaban estos productos, como es el caso de Marruecos.
El presidente de ASAJA Extremadura también ha criticado la actuación del Ministerio de Agricultura y ha lamentado que la Unión Europea no haya aplicado las cláusulas de salvaguardia solicitadas por el sector.
Ante esta situación, ASAJA reclama la suspensión de la entrada de carnes procedentes de países con dudas sanitarias, la reapertura de los mercados actualmente cerrados y una revisión de los protocolos sanitarios, con el fin de evitar la entrada de animales que no cumplan las mismas exigencias que se aplican a las producciones europeas.






















