ASAJA Castilla-La Mancha ha solicitado reuniones con los grupos parlamentarios de las Cortes regionales (PSOE, PP y VOX) para trasladarles sus propuestas y reclamar que, durante la tramitación de los Presupuestos Generales, se revisen y refuercen las partidas destinadas al sector agrario, incorporando medidas concretas que respondan a sus necesidades y estén a la altura de la importancia económica y social de la agricultura y la ganadería castellano-manchega.
El presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha señalado que, tal y como analizó el martes el Comité Ejecutivo Regional, las cuentas presentadas no responden a la situación del sector, que se encuentra inmerso en un proceso de movilizaciones para reclamar soluciones a los problemas que viene denunciando.
Incremento de los costes de producción
“Estos presupuestos no tienen en cuenta la asfixia que soportan los productores por el incremento de los costes de producción y la inflación, ni contemplan partidas para atender nuestra petición de complementar las ayudas al carburante o hacer frente a amenazas como las enfermedades animales. Son solo algunos ejemplos de las necesidades del sector que siguen sin respuesta”, ha afirmado Fresneda.
El presidente de ASAJA CLM también ha criticado la falta de inversiones en nuevas infraestructuras hidráulicas y de partidas específicas para compensar las pérdidas de cosecha y prevenir los daños que provocan la sobrepoblación de conejos y otras especies de fauna silvestre en las explotaciones agrícolas.
“No podemos seguir hablando de compromiso con el campo si después no se traduce en presupuesto. Los grupos políticos dicen conocer la situación del sector y las reivindicaciones de agricultores y ganaderos. Ahora tienen la oportunidad de demostrarlo, incorporando recursos y medidas que respondan a nuestras demandas”, ha indicado.
Asimismo, Fresneda ha subrayado que apoyar a agricultores y ganaderos significa defender mucho más que una actividad económica: “De nuestras explotaciones depende la producción de alimentos sanos y seguros, la soberanía alimentaria y buena parte de la actividad que mantiene vivos nuestros pueblos. Si no garantizamos el futuro de agricultores y ganaderos, estaremos poniendo también en riesgo la fijación de población en el medio rural”.






















