Se dispara la demanda de ajo español por coronavirus

Los consumidores desconfían de los efectos que pueda tener esta enfermedad en los alimentos de procedencia china

Desde que la Organización Mundial de la Salud declaró hace unas semanas que el coronavirus es de emergencia sanitaria internacional, han caído las exportaciones de ajo chino, así como otros muchos productos procedentes de este país asiático. Al mismo tiempo, los consumidores desconfían de los efectos que pueda tener esta enfermedad en los alimentos que vienen de este país, cuyos parámetros de seguridad alimentaria se alejan de los europeos.

Alrededor del 80% del ajo que se comercializa en el mundo se cultiva en China, por lo que el impacto en el mercado internacional está siendo notable. “La demanda de ajo español se ha disparado”, cuenta Luís Fernando Rubio, director de la Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajos (ANPCA). “Hemos observado un aumento significativo de pedidos de aquellos mercados que solían apostar fuertemente por el ajo chino por sus precios competitivos. A consecuencia de esto, los precios han repuntado, aunque tal vez no tanto como se esperaba teniendo en cuenta la demanda”.

De acuerdo con el representante de esta asociación que representa a gran parte de la producción española de ajo, muchos importadores europeos se están dando cuenta en estos momentos de la seguridad alimentaria que ofrece el producto europeo a diferencia de otros orígenes terceros. “Es algo que venimos defendiendo desde hace tiempo y que nunca ha parecido valorarse. Sin embargo, con esta coyuntura se están poniendo de relevancia los valores de la producción española de ajo, que cuenta con controles estrictos de producción y comercialización y una menor huella de carbono por su proximidad a los mercados europeos”.

“Los volúmenes disponibles en esta campaña ya eran justos, pues esperábamos acabar con existencias mínimas en los almacenes a la llegada de la nueva cosecha en primavera. Ahora, con la emergencia sanitaria del coronavirus, la disponibilidad -aunque es buena-, se está viendo algo comprometida, ya que en ocasiones no podemos atender a todos los pedidos”, explica Luis Fernando Rubio. “Habrá que ver lo que pasará luego con toda la producción que está siendo retenida en China y los efectos que puede tener en los mercados si coincide con su nueva cosecha”.

Afortunadamente, de acuerdo con Luis Fernando Rubio, el consumo interno de ajo en China, al igual que en otros países asiáticos, ha estado aumentando cada vez más este último año, debido al descubrimiento de esta hortaliza para su empleo a modo de medicina natural. “La situación global que vive el mercado mundial del ajo en estos momentos junto al gran incremento del consumo de ajo en Asia nos hacen pensar que este año terminaremos con una buena campaña”.

La superficie de ajo español se redujo un 3% esta campaña 2019/2020, sumando 27.594 hectáreas. No obstante, los rendimientos han sido buenos, alcanzando las 274.641 toneladas, así como la calidad, propiciada por unas buenas condiciones climatológicas durante el cultivo y la cosecha.

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