La floración del almendro trae un maravilloso espectáculo a Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha ronda ya las 120.000 hectáreas de superficie dedicada al cultivo del almendro. Con la aproximación de la primavera, estos arboles han comenzado su floración, convirtiendo muchas zonas de la región en auténticos bosques de mantos blancos, lo que supone un espectáculo cromático maravilloso.

Esta floración varía cada año, dependiendo de la climatología, las variedades y las zonas de producción. A diferencia de los cerezos, los almendros no necesitan un cambio de temperatura brusco para comenzar su floración.

La floración de los almendros depende de las horas de frío y la temperatura a la que haya estado expuesto este árbol durante el invierno. Los almendros no necesitan demasiadas horas de frío, por lo que suelen florecer antes de acumular las 400 y todavía en la estación del invierno. Por ello florecen mucho antes que otros árboles frutales, que suelen esperar la llegada de la primavera.

Una vez que almendros han florecido, estas flores pueden llegar a soportar hasta temperaturas de 3 grados bajo cero. Después llega el trabajo de los insectos polinizadores, quienes se encargan de que estos árboles den frutos. No es hasta unos seis meses después, cuando se pueden recoger las almendras y disfrutar de este fruto seco.

Gracias al Grupo ‘Almendrun’, agroclm ofrece una preciosa galería de imágenes, obra de BiCreative.

 

 

 

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