Pretende frenar el “alarmante” abandono de viñedos: la mitad de los que había en 2001

El sector vitivinícola murciano, a través de la calidad

Este miércoles, 28 de julio, se presentan en Jumilla los resultados del proyecto: “Calidad y diferenciación como claves de la competitividad vitivinícola” del Grupo Operativo Regional (QVALITAS), en un acto en el que participará Antonio Luengo, consejero de Agua, Agricultura, Ganadearía, Pesca y Medio Ambiente de la Región de Murcia, que cofinancia esta estratégica iniciativa.

Este proyecto aporta innovadores criterios y procedimientos para la mejora del cultivo y la posterior clasificación de la uva para vinificación, con el objetivo de mejorar la resiliencia de la viña frente al cambio climático y favorecer un mercado más sostenible de la uva y el vino a través de las buenas prácticas, lo que redunda en una apreciable mejora de la calidad final de los vinos embotellados y, por lo tanto, un incremento en la rentabilidad de las bodegas y los viñedos, que permita mantener este pilar del sector agroalimentario murciano.

La superficie de viñedo en la Región de Murcia alcanzaba en 2001 las 42.187 hectáreas, en el año 2011 eran 29.791 hectáreas, un descenso muy acusado cercano al 30%, mientras que en la actualidad se registran (datos 2020) 21.760 hectáreas, un 50% menos que en 2001, una tendencia que no se detiene. Estos números evidencia la perdida de potencial productivo de viñedo murciano y, con ello, de una parte importante del tejido agrario, bodeguero y comercial del sector vitivinícola murciano. Nuestra Región es la Comunidad Autónoma española con mayor pérdida de superficie de viñedo; en aquellas que cuentan con un mayor reconocimiento histórico se mantiene e incluso se incrementa la superficie y, con ella, la riqueza en dichos territorios, cuando la calidad de nuestros vinos está al nivel de los mejores.

El contexto y la preocupante evolución revela la necesidad de actuar en este importante sector para nuestra Región; de ahí la relevancia de este proyecto, que busca diferenciar y valorizar el producto que ofrece nuestra tierra, todo ello encaminado a que el sector del vino en la Región no siga perdiendo potencial, con el grave perjuicio socioeconómico (pérdida de viñedos, productores, empresas, empleo, conocimiento y mano de obra especializada) y medioambiental (el viñedo un elemento vertebrador del paisaje, adaptado a zonas de secano extremo en el que otros cultivos no son viables, siendo su única alternativa al terreno yermo, que genera desertización, corrientes de agua, plagas, etc.).

El empleo agrario en viñedo en la Región de Murcia es de casi 1.400 UTA/año, al que hay que sumar empleos indirectos generados por la adquisición de inputs para el cultivo. El sector elaborador y comercializador genera más de 3.000 empleos directos e indirectos, muy centralizado en las comarcas productoras: altiplano (Jumilla y Yecla) y Bullas. Es un sector imprescindible para el empleo en dichas zonas, que son vulnerables a la despoblación, calificadas como zonas desfavorecidas, y carentes de elementos de fijación de la población rural.

Aunque el proyecto abarca el cultivo de uva tanto es secano como en regadío, tiene un especial valor la identificación de innovadoras estrategias de riego deficitarias y prácticas novedosas en las viñas, que pueden ser transferidas a otras zonas de cultivo. Se ha constatado un ahorro de agua para cultivo de 3,34 hm3, al aplicar sistemas de RDC (Riego Deficitario Controlado), que en valor económico supone 1 millón de €/año. También son demostrables los ahorros en abonos minerales: 4.192.600 kg/año, por aplicación de técnicas sostenibles de cultivo. En la bodega también se ha optimizado el consumo de agua y energía, por aplicación de analíticas de ciclo de vida y huella de carbono.

El proyecto partía de un análisis exhaustivo de ciclo de vida en las parcelas experimentales, sobre una metodología de evaluación ambiental de los diferentes sistemas productivos que se estaban utilizado, para pasar a la cuantificación de los impactos existentes e ir evolucionando sobre estas experiencias de campo hasta llegar a alternativas agronómicas, que, bajo el prisma de las buenas prácticas y la sostenibilidad en el cultivo han ofrecido, además de los ahorros en costes antes indicados, mejores calidades de uva y vino, que era lo que el proyecto pretendía.

También se ha establecido un protocolo que permite la evaluación objetiva de la calidad de la uva en el momento de entrada a bodega, con el fin de establecer un precio justo en favor de las diferentes calidades de vinos obtenidos, permitiendo la diferenciación desde el comienzo de la elaboración de los vinos y fomentando con ello la extensión de los nuevos avances y e incremento de la calidad general de la uva para vinificación.

Socios del proyecto

Los socios del grupo operativo son: COAG, Esencia Wines y Bodegas Rosario, que han trabajado en estrecha colaboración con el IMIDA (Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental), todo posible gracias a la financiación de la Región de Murcia, del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación del Gobierno de España y del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural.

 

 

 

 

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