Consejos para ahorrar energía en las instalaciones de riego

La fuerte subida de la factura eléctrica pone contra las cuerdas a los agricultores

torre electricidad poste luz

El precio de la luz está subiendo con fuerza y está suponiendo un aumento importante de los costes de producción en el sector primario, afectando directamente a la rentabilidad de las explotaciones y poniendo en riesgo la viabilidad de muchas de ellas.

Según estimaciones sobre la evolución de la tarifa semirregulada (PVPC), en los primeros 15 días de septiembre se pagará una media de entre el 50% y el 70% por encima del mismo período del año pasado, situación que afecta gravemente a agricultores y ganaderos.

Dadas las circunstancias y en previsión de que la situación no revierta a corto plazo, desde Miagronomo ofrecen algunas recomendaciones para reducir el consumo eléctrico de las instalaciones de riego.

Automatizar la instalación de riego

Una instalación de riego automatizadao permite iniciar y finalizar el riego sin necesidad de desplazarnos a la instalación, por lo que podemos aprovechar para regar en las horas valle nocturnas, que generalmente se encuentran entre las 00:00 y 08:00 horas.

Ajustar las presiones de la instalación

Revisar las características técnicas de los emisores y ajustar las presiones de la instalación a los requerimientos mínimos recomendados por el fabricante.

Se trata de regular las presiones para conseguir la presión mínima de funcionamiento en el punto más desfavorable de la instalación.

Optimizar la sectorización

Consiste en dimensionar los sectores de riego para aprovechar el mayor número posible de horas valle, en las que el precio de la tarifa eléctrica es menor.

Utilizar emisores de bajo caudal

Con el empleo de goteros de bajo caudal se consigue reducir el caudal nominal de la instalación, permitiendo utilizar equipos de bombeo de menor potencia y reduciendo por tanto el consumo eléctrico.

Empleo de tuberías de mayor diámetro

Con el empleo de tuberías de mayor diámetro se reduce la pérdida de carga y se consigue mayor uniformidad de presiones en toda la red. A menor pérdida de carga, menor consumo energético.

Variadores de frecuencia y equipos de bombeo de velocidad variable

El variador de frecuencia es un aparato electrónico que regula el suministro eléctrico al equipo de bombeo, ajustando la velocidad de éste a las necesidades de la instalación en cada momento. Con este sistema se evitan picos de consumo y se ajusta la curva característica de la bomba, repercutiendo en un ahorro significativo de energía.

Instalar equipos de filtrado automáticos y de baja presión

Los equipos de filtrado de limpieza manual generan con frecuencia mayor pérdida de presión por acumulación de suciedad que los equipos automáticos. Esta pérdida de presión debe ser compensada por el equipo de bombeo, aumentando el consumo eléctrico de la instalación.

Sin embargo, en los equipos de filtrado de limpieza automática se establece la pérdida de carga máxima en torno a 0,4-0,5 bar; que son los valores de inicio de limpieza. La diferencia de presión se mantiene por tanto siempre por debajo de esos valores durante todo el ciclo de riego.

Actualmente existen en el mercado equipos de filtrado de discos de limpieza automática capaces de autolimpiarse con tan solo 1,5 bar, lo que supone un ahorro adicional de energía durante el proceso de limpieza.

Colocar Sondas de humedad. Monitoreo

Las sondas de humedad ofrecen información que permite ajustar el riego a las necesidades del cultivo. Una interpretación correcta de los datos obtenidos permite generalmente un ahorro de agua respecto a instalaciones carentes de este dispositivo, en las que con frecuencia se generan pérdidas importantes de agua por percolación. Un menor consumo de agua repercute directamente en un menor consumo eléctrico.

Instalación fotovoltaica

El uso de la energía solar para riego es sin duda una opción interesante y novedosa de la energía solar fotovoltaica.

El inconveniente de esta alternativa es el coste inicial de la inversión, pero es muy interesante a medio y largo plazo teniendo en cuenta que la instalación se podría amortizar en plazos de entre 4 y 8 años en función de la posibilidad de acogerse, o no, a las ayudas ofrecidas por la Administración.

Son muchos y variados los aspectos que hay que tener en cuenta en este tipo de instalaciones, por lo que es recomendable consultar con alguna empresa especializada y con experiencia que estudie un plan de amortización fiable antes de acometer la inversión.

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