¿Qué son, cómo afectan y cómo se tratan los tumores de la vid?

viñas

El Boletín Fitosanitario de Avisos e Informaciones de la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha aborda en su último número los tumores de la vid.

Señalan que distintas especies de Agrobacterium causan tumores en cuello, raíces y, a veces, en la parte aérea de numerosas plantas cultivadas y silvestres pertenecientes a las dicotiledóneas y en algunas gimnospermas. Se han descrito 643 especies vegetales que pueden servir como hospedadores de esta bacteria, pero la vid, junto con los frutales y el rosal es de las que más frecuentemente sufre los ataques de esta enfermedad en los países en los que se cultiva.

En el caso de la vid se suele denominar a esta bacteriosis “tuberculosis” debido a los tumores aéreos que se observan en los sarmientos de las plantas afectadas y que recuerdan a los causados por la enfermedad de dicho nombre en el olivo.

Los ataques en Vitis vinífera en España son generalmente de escasa importancia, aunque A. tumefaciens ha sido identificado en distintas zonas de (Aragón, Castilla-La Mancha, Galicia, la Rioja y Valencia). También está presente en distintas zonas vitícolas europeas y en Estados Unidos, y sus daños son especialmente graves en zonas frías europeas del cultivo de la viña.

Las primeras descripciones de los tumores de la vid datan de 1822, pero hasta 1910 no se demostró que Agrobacterium era el organismo causante de dicha enfermedad. Hay dos especies responsables de los tumores de la vid: A. vitis y A. tumefaciens, siendo la más frecuente la primera. Actualmente se sabe que ambas especies, tras ponerse en contacto con la célula vegetal le transfieren determinados genes y la transforman en célula tumoral.

Los datos más significativos sobre la epidemiología de esta bacteria son:

-El hábitat más natural de A. vitis suelen ser los tejidos de la vid, y el de A. tumefaciens el suelo y otros huéspedes, además de la vid.

-En la vid A. tumefaciens es sistémico. La bacteria se puede detectar en la savia, se desplaza por los vasos y es capaz de infectar los sarmientos del año a partir de tumores existentes en otras partes de la planta.

-La bacteria precisa de una herida para poder penetrar en las plantas. Estas normalmente se producen por efecto de las heladas, granizo, ataques de distintos parásitos, poda y otras técnicas culturales.

-La sintomatología característica son los tumores en cuello, raíz y sarmientos, pudiendo tener estos distintos aspectos. Siendo más frecuente en la zona del cuello y del injerto. Estos tumores, al principio son blandos y de color claro para posteriormente tomar un color oscuro. En sarmientos y brazos de la vid pueden presentarse tumores aislados, pero también son frecuentes los desgarros longitudinales de la corteza, formándose en el interior de la herida números tumores. Estos tumores pueden confundirse con callos de cicatrización por lo que se recomienda realizar análisis de laboratorio para su identificación.

-Los tumores dificultan la circulación de la savia e interfieren en la nutrición de la zona de planta en que están situados.

-El suelo donde se han cultivado plantas atacadas por A. tumefaciens puede conservar las bacterias durante cierto tiempo.

Medidas de prevención y/o culturales

-Evitar la formación de heridas y encharcamientos.

-Abonado equilibrado en nitrógeno y potasio.

-Durante la poda se procurará desinfectar las tijeras lo más frecuentemente posible. Dejando para el final las plantas enfermas. Cortar sarmientos y brazos afectados.

-Desinfectar las heridas con productos bactericidas autorizados.

-Desinfección de aperos y maquinaria que haya estado en contacto con plantas enfermas.

-Evitar el triturado de madera infectada.

La lucha química no se ha mostrado eficaz para el control de esta bacteriosis, con aplicación, en todo caso, de productos cicatrizantes para evitar el avance de la bacteria a madera sana.

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