Dentro del ciclo de entrevistas del décimo aniversario de agroclm conocemos de la mano de Patricio Fitz Simon la situación y novedades de una empresa referente del sector agarario: BASF.
Pregunta: ¿Cuál es la implicación de BASF con el sector agrario?
Respuesta: La implicación de BASF con el sector agrario es estratégica y de largo recorrido. Nuestro objetivo es acompañar al agricultor para que pueda producir alimentos de forma rentable y sostenible en un entorno marcado por el cambio climático, la presión regulatoria y la necesidad de ser cada vez más eficiente.
Nuestra apuesta se basa en la innovación integrada: combinamos soluciones de protección de cultivos —químicas de última generación y biológicas— con herramientas digitales que ayudan a tomar mejores decisiones en campo, optimizar el uso de los recursos y adaptarse a la normativa sin perder productividad.
Pero nuestro compromiso va mucho más allá del producto. Trabajamos activamente en formación, divulgación y generación de espacios de diálogo. A nivel institucional y sectorial, intentamos sentar en la misma mesa a agricultores, técnicos, distribuidores, administraciones y otros stakeholders para alcanzar acuerdos que faciliten el trabajo en el campo y aporten soluciones reales y eficientes a los problemas del día a día del agricultor.
En esta línea se enmarca Follow a Farmer, una iniciativa de BASF que da voz a los propios agricultores y muestra, con total transparencia, su día a día, las decisiones que toman y los retos a los que se enfrentan. El objetivo es doble: acercar la realidad del campo a la sociedad y poner en valor el papel clave del agricultor dentro del sistema agroalimentario.
En definitiva, queremos ser un socio fiable para el sector agrario, no solo aportando innovación, sino también fomentando el diálogo y la colaboración para que la agricultura siga siendo viable hoy y en el futuro.
Estamos en unos momentos de grandes avances tecnológicos. ¿Cómo han influido las herramientas digitales en el control de plagas y enfermedades?
Las herramientas digitales han cambiado mucho el día a día del agricultor. Hoy ya no se trata solo de reaccionar cuando aparece el problema, sino de anticiparse.
Con aplicaciones, sensores y modelos digitales, el agricultor puede saber con antelación cuándo hay riesgo real de una plaga o enfermedad, cómo está evolucionando su cultivo o qué condiciones climáticas vienen. Esto le permite tratar en el momento adecuado, evitar aplicaciones innecesarias y trabajar con más tranquilidad.
En la práctica, se traduce en menos incertidumbre, mejor control del cultivo y un uso más eficiente de los productos, algo clave tanto para la rentabilidad como para la sostenibilidad de la explotación.
Inteligencia Artificial
En esa misma línea. ¿Cómo se está usando la Inteligencia Artificial en el sector agro?
La Inteligencia Artificial está ayudando al agricultor a tomar mejores decisiones, más rápidas y ajustadas a su realidad.A partir de datos del campo —clima, estado del cultivo, historial de la parcela— la IA es capaz de avisar de riesgos, recomendar cuándo intervenir o incluso ayudar a elegir la mejor estrategia de manejo. Es como tener un apoyo técnico digital, disponible en todo momento.

Lo importante es que la IA no complica el trabajo, sino que lo simplifica, aportando información clara y útil para que el agricultor pueda centrarse en lo que mejor sabe hacer: cuidar su cultivo y sacar adelante la campaña.
En este contexto, xarvio® es un buen ejemplo de cómo la IA ya se aplica en el día a día del campo. A través de herramientas digitales basadas en datos agronómicos y modelos predictivos, xarvio® ayuda al agricultor a anticiparse a problemas como plagas, enfermedades o malas hierbas, y a optimizar decisiones clave como el momento y la dosis de tratamiento. El resultado es un manejo más preciso, eficiente y sostenible de las parcelas, con recomendaciones adaptadas a cada situación concreta.
¿Va a cambiar la IA el concepto de estrategias en la agricultura?
Sí, y ya está ocurriendo. La Inteligencia Artificial está transformando las estrategias agrícolas hacia un modelo más preciso y adaptable, en el que las decisiones se ajustan a cada parcela y a cada momento de la campaña, y no a esquemas generales.
Gracias a la IA, el agricultor puede anticiparse mejor a problemas, optimizar tratamientos, aprovechar los recursos de forma más eficiente y reaccionar con rapidez ante cambios climáticos o variaciones en la presión de plagas. Esto aporta más control en la toma de decisiones y reduce la incertidumbre en campo.
Es importante destacar que la IA no sustituye la experiencia del agricultor. Al contrario, la complementa y la refuerza, ofreciendo información útil que le permite trabajar con mayor seguridad, eficiencia y una visión más clara del futuro de su explotación.
Situación geopolítica
La situación geopolítica está marcando el mercado mundial, incluido el de los fitosanitarios. ¿Cómo afecta? ¿Hacia dónde va este mercado?
Hoy la geopolítica impacta al mercado de fitosanitarios, sobre todo, por la volatilidad: costes de energía y logística, disponibilidad de materias primas y, en general, más incertidumbre en la cadena de suministro. Y eso ocurre al mismo tiempo que el agricultor afronta un entorno especialmente exigente por clima, presión regulatoria y necesidad de ser cada vez más eficiente, así que el foco en seguridad alimentaria y en asegurar herramientas para proteger la producción vuelve a ser clave.
¿Hacia dónde va el mercado? Claramente hacia soluciones integradas: combinar protección de cultivos —química de última generación y también biológica— con herramientas digitales que ayuden a anticiparse, aplicar en el momento adecuado y optimizar recursos sin perder productividad.
En Europa, además, es importante que la innovación pueda llegar al campo con un marco basado en ciencia y con procesos de autorización más ágiles; si no, corremos el riesgo de dejar al agricultor europeo en desventaja.Y, en el día a día, con mercados tan sensibles a ventanas de aplicación y a la climatología, esto nos obliga a estar todavía más cerca del cliente, generando demanda y aportando valor, tanto en Crop Protection como en Digital.
Castilla-La Mancha
En Castilla-La Mancha, el viñedo es muy importante. ¿Qué productos y soluciones aporta BASF a este cultivo?
Castilla‑La Mancha es una región estratégica para BASF, ya que concentra la mayor superficie de viñedo de España y presenta retos agronómicos muy específicos. Uno de los más relevantes es el oídio, una enfermedad endémica que requiere soluciones eficaces campaña tras campaña. En este ámbito, BASF pone a disposición del viticultor el catálogo más amplio del mercado, combinando referencias consolidadas como Collis® y Vivando® con innovaciones más recientes como Sercadis® y Revyona®, que aportan flexibilidad y un excelente encaje en estrategias de gestión de resistencias.
Además, BASF ofrece una respuesta sólida frente a mildiu, con soluciones contrastadas como la familia Delan® y propuestas innovadoras como Enervin® SC, adaptadas a distintos niveles de presión y a las exigencias actuales del sector. Este porfolio se completa con un creciente abanico de soluciones biológicas, como Kumulus®, Essen’ciel® o las feromonas Quant® LB Pro, que permiten avanzar hacia programas de protección más sostenibles.
En definitiva, en Castilla‑La Mancha BASF acompaña al viñedo con un enfoque integral, combinando un porfolio completo, innovación constante y soluciones adaptadas a las condiciones reales del campo, con el objetivo de ayudar al viticultor a proteger su cultivo con garantías y asegurar la viabilidad del viñedo a largo plazo.
Enfermedades de la viña
Hay enfermedades de la viña, que preocupan mucho a los agricultores, como el mildiu, ¿se pueden combatir?
El mildiu es, sin duda, una de las enfermedades que más preocupa a los viticultores. En Castilla‑La Mancha no aparece todos los años, pero cuando se dan las condiciones adecuadas puede provocar pérdidas importantes si no se gestiona de forma adecuada.
Desde BASF defendemos un enfoque basado en la prevención y la anticipación. Para ello, ponemos a disposición del agricultor herramientas digitales avanzadas como xarvio® Field Manager para Viña, un sistema digital de apoyo a la toma de decisiones que permite evaluar el riesgo de aparición del mildiu antes de que se manifieste en campo y planificar las estrategias de control de forma preventiva y más precisa.
Este soporte digital se complementa con un sólido porfolio de soluciones antimildiu, diseñado para adaptarse a distintos escenarios de presión y a las exigencias actuales del sector. La combinación de herramientas digitales y soluciones eficaces en campo permite al agricultor actuar en el momento adecuado, optimizar los tratamientos y reducir la incertidumbre.
Por último, ¿Ve compatible la agricultura actual con la sostenibilidad medioambiental?
Sí, la agricultura actual es compatible con la sostenibilidad medioambiental, especialmente en Europa, donde es uno de los sectores más regulados y sujeto a estrictos criterios científicos y legales. La autorización de los productos fitosanitarios, los Límites Máximos de Residuos, la Directiva de Uso Sostenible y otras normativas ambientales garantizan un uso seguro, responsable y basado en la gestión integrada de plagas.
A este marco se suma la innovación continua. La mejora de los productos, junto con la agricultura digital y de precisión, permite aplicar solo lo necesario, reduciendo insumos y minimizando el impacto ambiental. Herramientas basadas en datos y apoyo a la decisión, como xarvio®, ayudan al agricultor a tomar decisiones más precisas y sostenibles.
Por ello, es clave que la regulación evolucione al mismo ritmo. En este sentido, el actual ómnibus de food and feed safety—el marco europeo que regula la seguridad de los alimentos y de los piensos a lo largo de toda la cadena “de la granja a la mesa”— supone una oportunidad para adaptar la legislación, manteniendo los altos estándares de protección de la salud humana, animal y del medio ambiente. Esta revisión podría facilitar la incorporación segura de nuevas tecnologías, como el uso de drones en determinadas aplicaciones, que permitirían una mayor precisión y un menor impacto ambiental.
























