1.620 fallecidos en 14 años y un vuelco de tractor mortal cada semana

La siniestralidad agrícola sigue siendo una asignatura pendiente

accidente tractor
Foto Archivo Bomberos Provincia de Cuenca

Un informe elaborado por la Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Zaragoza para Fundación MAPFRE alerta de la elevada mortalidad asociada a la maquinaria agrícola y del creciente riesgo de incendios en cosechadoras y empacadoras.

La agricultura española continúa enfrentándose a un grave problema de seguridad laboral que permanece en gran medida oculto en las estadísticas oficiales.

Así lo pone de manifiesto el informe “Siniestralidad agrícola e incendios en cosechadoras y empacadoras”.

El estudio analiza la siniestralidad relacionada con la maquinaria agrícola entre 2010 y 2023 y concluye que, durante ese periodo, se registraron 1.620 fallecidos en accidentes mortales vinculados al sector agrario en España. De ellos, 1.407 estuvieron relacionados con maquinaria agrícola y 777 fueron consecuencia directa de vuelcos de tractor.

Los autores denuncian que las estadísticas oficiales reflejan únicamente una parte del problema. Según sus estimaciones, los registros laborales apenas recogen el 29% de la siniestralidad real, ya que numerosos accidentes afectan a agricultores autónomos, jubilados, familiares colaboradores o personas cuya actividad agraria no constituye su ocupación principal.

El tractor, principal protagonista de los accidentes mortales

El tractor sigue siendo, con diferencia, la máquina más implicada en los siniestros mortales. Está presente en más del 70% de los accidentes analizados y los vuelcos representan el 57% de los siniestros mortales con maquinaria agrícola.

Los investigadores estiman que en España fallecen de media 56 personas al año por vuelco de tractor, lo que equivale a aproximadamente una muerte cada semana.

Uno de los datos más preocupantes del informe es que el 90% de los tractores implicados en vuelcos mortales no disponía de estructura de protección antivuelco (ROPS) o circulaba con el arco de seguridad abatido, una circunstancia que, según los autores, habría permitido evitar la mayoría de estas muertes.

Agricultores de edad avanzada, los más afectados

El perfil predominante de las víctimas mortales corresponde a hombres de edad avanzada. La edad media de los fallecidos se sitúa en 59,8 años y más del 43% supera los 65 años.

La franja de edad con mayor número de víctimas es la comprendida entre los 76 y los 80 años, seguida por la de 66 a 70 años, lo que evidencia el peso que sigue teniendo la población envejecida en muchas explotaciones agrarias españolas.

Primavera y verano concentran los mayores riesgos

El análisis temporal muestra que los accidentes aumentan durante los meses de mayor actividad agrícola. Mayo es el mes con más siniestros mortales, mientras que los lunes y martes registran las cifras más elevadas de accidentes.

Por franjas horarias, el periodo comprendido entre las 16:00 y las 18:00 horas concentra el mayor número de fallecimientos, una circunstancia que los investigadores relacionan con el cansancio acumulado, las largas jornadas de trabajo y la disminución de la atención al final del día.

Galicia lidera la estadística de fallecidos

La distribución territorial revela una elevada concentración de accidentes en la cornisa cantábrica y el noroeste peninsular. La provincia de A Coruña encabeza el número de fallecidos, seguida por Lugo y Pontevedra.

Los autores relacionan estos datos con la combinación de una orografía compleja, explotaciones de pequeño tamaño, una elevada edad media de la población agraria y un parque de maquinaria envejecido.

Incendios en cosechadoras y empacadoras: un riesgo creciente

La segunda parte del informe analiza los incendios originados por maquinaria de recolección. Los datos muestran que entre 2016 y 2021 las cosechadoras provocaron una media anual de 92 incendios forestales, mientras que las empacadoras estuvieron relacionadas con otros 17 incendios al año.

Según el estudio, entre el 30% y el 60% de las cosechadoras ha sufrido algún conato de incendio a lo largo de su vida útil. En el caso de las empacadoras, la incidencia oscila entre el 21% y el 37%.

Las zonas de mayor riesgo en las cosechadoras son el motor y la salida de gases, responsables del 32% de los incendios detectados, seguidas por la barra de corte (31%) y los sistemas de correas y rodamientos (18%). En las empacadoras destacan los cojinetes, los embragues y los sistemas de transmisión.

Más prevención y tecnología de detección

Ante este escenario, los investigadores reclaman una mayor implantación de medidas preventivas, incluyendo sistemas automáticos de detección y extinción de incendios, mejoras en el diseño de la maquinaria y campañas específicas de formación y concienciación para los operadores.

El informe concluye que la mejora de la seguridad en el sector agrario pasa por renovar el parque de maquinaria, fomentar el uso efectivo de estructuras de protección antivuelco y reforzar las políticas públicas destinadas a la prevención de riesgos laborales y medioambientales en el campo.

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