ASAJA ha elaborado una estimación de la cosecha de cereal a partir de los datos recabados por sus organizaciones provinciales, en un momento en que la recolección comienza a avanzar en distintas zonas del país.
Aunque no se trata de una campaña catastrófica, desde la organización agraria subrayan que la producción prevista queda lejos del potencial cerealista de España y refleja una campaña muy desigual por territorios.
Una previsión condicionada por el clima
La estimación nacional está marcada por dos fenómenos climáticos opuestos. En el centro y norte peninsular, la sequía y el calor extremo de finales de mayo han reducido las expectativas de cosecha, mientras que en el sur, las inundaciones de enero y febrero dejaron miles de hectáreas anegadas, especialmente en el valle del Guadalquivir.
Castilla y León: fuerte descenso respecto a una campaña normal
En Castilla y León, principal región cerealista, ASAJA estima una cosecha de 4,7 millones de toneladas, un 35% menos que la media de los últimos cinco años (6,2 millones) y un 43,6% menos que en 2025. La sequía sostenida y el calor extremo han recortado drásticamente las expectativas iniciales.
Andalucía: producción mermada por las inundaciones
En Andalucía, segunda gran comunidad cerealista, la producción se sitúa en torno a 1,23 millones de toneladas, un 24% menos que en 2025. Las borrascas atlánticas afectaron especialmente a Sevilla, Cádiz y Córdoba, donde miles de hectáreas de trigo, cebada y avena quedaron anegadas.
Descensos acusados en Baleares, Madrid y La Rioja
En Illes Balears, la previsión cae hasta 53.410 toneladas (−61,3% respecto a 2025). En la Comunidad de Madrid, se esperan 153.000 toneladas (−49%) y en La Rioja, 170.000 toneladas.
Menos superficie sembrada
La superficie sembrada también se reduce. En Castilla y León, pasa de 1.883.000 hectáreas en 2025 a 1.650.000 en 2026, un descenso del 13% respecto al año anterior y del 20% frente a la media histórica.
Una campaña media-baja en un contexto complicado
ASAJA recuerda que el cereal encadena cuatro campañas con graves problemas de rentabilidad. Los costes de producción siguen elevados y los precios del grano no compensan el esfuerzo económico. La organización reclama medidas eficaces para mantener la capacidad productiva, mejorar la rentabilidad y garantizar que el agricultor pueda seguir sembrando en condiciones justas.
Ante esta situación, ASAJA solicita aplicar un módulo cero en el IRPF para el cereal como respuesta fiscal excepcional a una campaña marcada por la caída de rendimientos, la pérdida de superficie sembrada, los daños climáticos y la falta de rentabilidad.


























