La agricultura española mantiene en 2025 el fuerte peso de los cereales, el olivar y el viñedo en su estructura productiva, según los datos provisionales de la Encuesta de Superficies y Rendimientos de Cultivos (ESYRCE) 2025.
Este estudio sitúa la superficie dedicada a cereales de grano en 5,746 millones de hectáreas, de las que cerca de 4,93 millones corresponden a secano y algo más de 812.000 hectáreas a regadío.
Dentro de los cereales, la cebada continúa siendo el cultivo con mayor implantación. Y es que la cebada de dos carreras alcanza 2,318 millones de hectáreas, a las que se añaden unas 98.000 hectáreas de cebada de seis carreras. En conjunto, ambas modalidades rondan los 2,42 millones de hectáreas.
El segundo gran cereal es el trigo. El trigo blando y semiduro ocupa una superficie cercana a 1,79 millones de hectáreas, mientras que el trigo duro suma otras 283.915 hectáreas. Así, la superficie conjunta de trigo se sitúa ligeramente por encima de 2,07 millones de hectáreas.
A mayor distancia aparecen la avena, con unas 456.186 hectáreas, y el triticale, con 245.001 hectáreas. El centeno ocupa algo más de 120.300 hectáreas.
El mapa cambia notablemente en los cereales ligados al regadío. El maíz para grano suma unas 299.072 hectáreas, de las cuales alrededor de 287.000 son de regadío. El arroz, por su parte, alcanza aproximadamente 100.335 hectáreas, prácticamente en su totalidad bajo riego.
El olivar se aproxima a los 2,9 millones de hectáreas
Entre los cultivos leñosos, el olivar mantiene una posición claramente dominante, con una superficie estimada de 2,873 millones de hectáreas. De ellas, 1,93 millones corresponden a secano y algo más de 942.000 hectáreas a regadío.
La orientación principal continúa siendo la producción de aceite. La aceituna de almazara representa por sí sola 2,534 millones de hectáreas, frente a cerca de 249.601 hectáreas de olivar de doble aptitud y unas 89.699 hectáreas destinadas a aceituna de mesa.
Los datos ponen asimismo de manifiesto el considerable peso adquirido por el regadío en este cultivo: aproximadamente un tercio de la superficie total de olivar contabilizada por la encuesta se encuentra ya bajo riego.
Más de 900.000 hectáreas de viñedo
El viñedo constituye otro de los pilares de los cultivos permanentes españoles, con una superficie provisional de 905.099 hectáreas. De este total, alrededor de 530.400 hectáreas se encuentran en secano y 374.600 en regadío.
La inmensa mayoría corresponde a uva destinada a transformación. La encuesta contabiliza cerca de 498.500 hectáreas sin identificación por tipo de uva, junto con unas 222.100 hectáreas de uva tinta y cerca de 168.900 hectáreas de uva blanca destinadas igualmente a transformación. La uva de mesa representa una superficie mucho menor.
Almendro y pistacho
Los frutos secos mantienen también un elevado peso dentro de la agricultura española. El almendro comercial ocupa aproximadamente 734.418 hectáreas, de las cuales unas 557.000 corresponden a secano y más de 177.400 a regadío.
Especialmente significativa es también la implantación alcanzada por el pistacho, que suma ya cerca de 89.800 hectáreas.
La superficie aparece prácticamente repartida entre secano, con unas 46.700 hectáreas, y regadío, con alrededor de 43.100.
Entre otros frutos secos, el castaño para fruto supera las 25.500 hectáreas, mientras nogal y avellano rondan las 15.000 hectáreas cada uno.
Cerca de 300.000 hectáreas de cítricos
Los cítricos ocupan en conjunto unas 298.929 hectáreas, con un predominio muy acusado del regadío, que concentra aproximadamente 274.600.
El naranjo continúa encabezando este grupo con unas 142.350 hectáreas. Le sigue el limonero, con algo más de 54.000 hectáreas. Las distintas tipologías de mandarino representan conjuntamente una superficie igualmente relevante, con más de 98.000 hectáreas entre clementinas, satsumas y otros mandarinos.
Dentro del resto de frutales destacan también cultivos de gran importancia económica como el cerezo, con unas 31.142 hectáreas; el melocotonero, con alrededor de 29.100; la nectarina, con 25.609; el manzano, con 24.674, y el aguacate, que alcanza ya 24.758 hectáreas.
El girasol lidera los cultivos industriales
Entre los cultivos industriales sobresale claramente el girasol, con una superficie estimada de 651.955 hectáreas, fundamentalmente de secano. La colza alcanza unas 93.901 hectáreas, mientras que el algodón ocupa aproximadamente 46.370 hectáreas.
La remolacha azucarera suma unas 27.159 hectáreas, mayoritariamente en regadío, y el tomate para industria alcanza unas 26.240 hectáreas, igualmente concentradas en superficies regadas.
En conjunto, la encuesta contabiliza unas 918.559 hectáreas de cultivos industriales.
Más de un millón de hectáreas de cultivos forrajeros
Los cultivos forrajeros superan igualmente el millón de hectáreas, con un total estimado de 1,045 millones. Entre las principales superficies figuran otros forrajes —categoría que incluye especies como esparceta o festuca—, con unas 240.438 hectáreas; las praderas polífitas, con 214.141; los cereales de invierno destinados a forraje, con 207.786, y la alfalfa, con cerca de 199.558 hectáreas.
Las leguminosas de grano, por su parte, ocupan 429.572 hectáreas. El guisante seco es el cultivo con mayor superficie, con 134.130 hectáreas, seguido de los yeros, con 93.639; la veza, con 78.121; los garbanzos, con 57.439, y las lentejas, con 32.897 hectáreas.
254.000 hectáreas de hortalizas y flores
La superficie agrupada bajo la categoría de hortalizas y flores asciende a 254.529 hectáreas, incluyendo secano, regadío e invernadero. El regadío al aire libre concentra unas 183.881 hectáreas, mientras que alrededor de 38.704 corresponden a cultivos bajo invernadero.
Entre las producciones con mayor superficie aparecen el ajo, con unas 28.205 hectáreas; el melón, con 23.199; la cebolla, con 18.483; el tomate para consumo en fresco, con 14.530; la sandía, con 13.697, y el pimiento, con 12.729 hectáreas.
La fresa y el fresón suman aproximadamente 12.614 hectáreas y presentan una característica diferencial: la práctica totalidad de su superficie contabilizada se concentra bajo invernadero.
Por su parte, la patata alcanza una superficie aproximada de 49.288 hectáreas, con claro predominio del regadío.



























