El sector ovino y caprino de carne llega al último tramo de 2026 con una evolución marcada por el descenso de la producción y, especialmente, por la caída del consumo en los hogares, mientras los precios se mantienen en niveles elevados.
El último informe trimestral del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación refleja una situación que preocupa al sector, con retrocesos en varios de sus principales indicadores y un comportamiento especialmente débil de la demanda de carne fresca de ovino y caprino.
Entre enero y julio se sacrificaron en España 3.977.072 animales de ovino, un 8% menos que en el mismo periodo del año anterior.
Carne de ovino
La producción de carne de ovino descendió a su vez un 5,7%, hasta situarse en 54.018 toneladas, confirmando una reducción de la actividad productiva durante los primeros siete meses del ejercicio.
En caprino, la evolución resulta algo más estable, con 501.673 animales sacrificados, un 1% menos, y una producción de 4.189 toneladas, que representa una caída del 3%.
Precios del cordero
Los precios del cordero continúan, sin embargo, en niveles elevados y todas las categorías presentan incrementos respecto al año anterior.
En la semana 35 de 2026, las subidas interanuales oscilaban entre el 5,2% y el 12,9%, correspondiendo el mayor incremento a los animales de 10 a 13 kilos.
En el caso del cabrito fino de 7 a 9 kilos, la cotización alcanza los 7,49 euros por kilo vivo, un 7,2% por encima de la semana y del mes anteriores, aunque todavía un 1,3% por debajo del nivel registrado un año antes.
Uno de los indicadores que más inquietud genera es el consumo de carne de ovino y caprino en los hogares.
Entre enero y junio de 2026, el consumo de carne fresca disminuye un 13,3% interanual, mientras que en el acumulado de los últimos doce meses la caída alcanza el 10,5%.
Esta evolución de la demanda se suma a la reducción de la producción y constituye uno de los principales retos para un sector que necesita recuperar presencia en la cesta de la compra.
El comercio exterior del ovino también presenta cambios importantes. Entre enero y julio, las exportaciones españolas de animales vivos disminuyeron un 21,8%, aunque mercados como Argelia y Portugal aumentaron sus compras.
Exportaciones de carne de ovino
Las exportaciones de carne de ovino retrocedieron de forma más moderada, un 2,1%, con Argelia como primer destino y un crecimiento del 17,4%, mientras las ventas a Francia cayeron un 27,2%.
En sentido contrario, las importaciones españolas de ovino vivo aumentaron un 42,2% entre enero y julio, en un contexto de menor producción nacional.
El conjunto de los datos dibuja así un escenario complejo para el ovino y caprino de carne: menos animales sacrificados, menor producción, una fuerte contracción del consumo y un mercado que mantiene precios altos.
La evolución de la demanda será, por tanto, uno de los factores clave a seguir durante los próximos meses para un sector que ya viene mostrando su preocupación por la pérdida continuada de consumo.


























