La Comunidad de Labradores y Ganaderos de Almendralejo (CLYGAL) hace un llamamiento urgente tanto al mundo rural como a la población civil, para sumarse a la tractorada que tendrá lugar el próximo 28 de octubre en Madrid, y a la acampada promovida por APAG Extremadura ASAJA frente al Ministerio de Agricultura, que se extenderá hasta el 12 de noviembre, víspera del comienzo de la campaña electoral.
La organización agraria confirma así su respaldo a la tractorada de Madrid convocada de forma conjunta por ASAJA, COAG y La Unión de Uniones frente a las puertas del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, las que se intensificarán con una concentración permanente promovida por ASAJA en señal de resistencia.
‘Dar de comer debe dar para vivir’
Bajo el lema ‘Dar de comer debe dar para vivir’ el sector primario pretende visibilizar la mayor crisis del campo del siglo XXI,con familias agricultoras y ganaderas que se encuentran en una situación de total indefensión y asfixia económica, trabajando de sol a sol sabiendo que, al final de la jornada, solo acumulan pérdidas.
La CLYGAL denuncia una vez más que los costes de los insumos esenciales se han vuelto completamente inasumibles y los gastos salariales se han disparado, mientras que los puestos e industrias compradoras abusan de su posición imponiendo y pactando precios a la baja de forma sistemática, y cita como ejemplos dramáticos de este desequilibrio es el valor de la uva y la aceituna, cuyos precios de venta se sitúan muy por debajo de los costes reales de producción.
Fracaso de la Ley de la Cadena Alimentaria
A esta dramática realidad económica se suma el fracaso en la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria, que sigue sin cumplirse de manera efectiva en el campo, dejando al productor desprotegido ante las grandes cadenas de distribución.
El sector agrario pone el acento en una competencia desleal feroz provocada por la entrada masiva e incontrolada de productos procedentes de terceros países extracomunitarios, a los que no se les exigen las mismas directrices fiscales, ambientales, ni de control que se exigen a los productores comunitarios, reventando el mercado interior y destruyendo el sustento de las explotaciones locales.
Ante este escenario, los agricultores y ganaderos exigen la implantación inmediata de las cláusulas espejo, como una medida ineludible para garantizar la supervivencia del campo.
Desde CLYGAL se advierte de que esta crisis no afecta únicamente a los agricultores y ganaderos, sino que amenaza el tejido social y económico de todo el mundo rural.
Añade que cuando el sector primario, que actúa como el motor económico indiscutible de la comarca de Tierra de Barros, se desploma, se produce un efecto dominó que arrastra inevitablemente al pequeño comercio, la alimentación, la hostelería, el ocio y la inversión local.
Exceptuando a las industrias puramente transformadoras que se benefician de la devaluación de la materia prima, la crisis agraria desangra de forma directa a la inmensa mayoría de la ciudadanía.
Por ello la CLYGAL insiste en que acudir a Madrid el día 28 es un deber de todos los vecinos para defender las localidades rurales, su empleo y el futuro de las familias.



























