Agroinsecta utilizará a los insectos para transformar restos de la actividad agraria en abono ecológico

El objetivo es transformar subproductos como el bagazo cervecero, el orujo de uva y el alperujo de oliva en un biofertilizante ecológico

gusanos

Convertir restos de la industria agroalimentaria en un nuevo recurso para el campo mediante insectos, es el objetivo del proyecto innovador AGROINSECTA, para lo que se ha constituido un grupo operativo integrado por entidades de Castilla-La Mancha que cubren toda la cadena de valor.

La iniciativa busca transformar subproductos como el bagazo cervecero, el orujo de uva y el alperujo de oliva, en un biofertilizante ecológico cuya eficacia se analizará en cultivos de olivar, viñedo, pistacho y almendro.

Entomoconversión para aprovechar restos de la actividad agraria

AGROINSECTA presenta una solución innovadora para aprovechar el gran volumen de restos generados en la actividad agroindustrial y convertirlos en recursos útiles para dicha actividad mediante insectos.

Para ello utilizará un método denominado entomoconversión, que consiste en reutilizar los materiales orgánicos mencionados anteriormente, como alimento para insectos de las especies hermetiaIllucens y Tenebrio Molitor. A través de este proceso se obtiene un frass, un abono orgánico ecológico de altísima calidad, rico en nutrientes y materia orgánica con capacidad para regenerar el suelo y mejorar la productividad.

De esta forma, AGROINSECTA plantea un modelo de economía circular en el que los subproductos generados por la industria agroalimentaria dejan de ser únicamente material destinado a otros usos como la producción de biomasa o biogás, para convertirse en materia prima generando nuevos recursos para la propia agricultura.

Posibilidades del abono como fertilizante

Otro aspecto novedoso es que no solo demuestra las posibilidades del abono como fertilizante (estudiado en otros contextos), sino que avanza hacia su aplicación inmediata como herramienta útil para los agricultores, adaptada a las condiciones del campo castellano-manchego.

Para ello, AGROINSECTA realizará ensayos en los principales cultivos leñosos seleccionados, olivo, viñedo, pistacho y almendro. Los resultados permitirán desarrollar guías específicas de aplicación para cada cultivo, estableciendo con claridad las condiciones, dosis, el momento y el método de aplicación más efectivos y adecuados.

La relevancia de AGROINSECTA está también relacionada con el volumen de subproductos que genera anualmente Castilla-La Mancha. La región produce más de 385.000 toneladas de subproductos agroindustriales cada año, cuyo destino habitual se encuentra actualmente en usos como la producción de biomasa o biogás.

Ante este escenario, el proyecto pretende explorar una nueva vía de valorización basada en la entomoconversión y el posterior aprovechamiento agrícola del biofertilizante obtenido, contribuyendo a cerrar el ciclo de los nutrientes y de la materia orgánica.

Actualmente, no existe en Castilla-La Mancha una estrategia sistemática de valorización agroecológica de estos flujos mediante entomoconversión, ni estudios aplicados que permitan conocer su comportamiento en las condiciones reales de los cultivos leñosos de la región.

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