Detectan baja incidencia de enfermedades del olivo, como prays

En el Boletín Fitosanitario de Avisos e Informaciones de la Consejería de Agricultura

El Boletín Fitosanitario de Avisos e Informaciones de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha advertido en su último número sobre varias enfermedades que pueden afectar al olivar, como prays, polilla del jazmín y abichado del olivo.

En cuanto al prays señala que se dan tres generaciones: filófaga, antófaga y carpófaga. Actualmente se encuentra en la generación antófaga, cuyos daños son muy relativos y difíciles de valorar. Dependen del nivel de población de la plaga y de la intensidad de la floración. Solo en el caso de una floración baja y una población alta de prays puede haber peligro grave de baja producción.

El momento más adecuado para controlar el prays es al inicio de la floración (20-30% de flores abiertas) debido a que es más fácil alcanzar a las larvas al estar la mayoría en el exterior. Los tratamientos contra esta generación (antófaga) pretenden fundamentalmente disminuir las poblaciones de prays de la siguiente generación (carpófaga), que es la que provoca más daños directos.

La incidencia de esta plaga en los puntos de observación actualmente está siendo baja, se aconseja, en aquellas parcelas que se hayan visto daños importantes en hoja y yemas de flor con menor número de flores por brote, se realice una aplicación con materias activas.

Polilla del jazmín

Sobre la polilla del jazmín señala que el adulto es una mariposa de color blanco satinado y con reflejos nacarados que alcanza los 3 centímetros de envergadura. Las larvas recién nacidas son de color amarillento, virando a verde brillante a medida que crecen y alcanzando aproximadamente 2 centímetros de longitud en su máximo desarrollo. Tiene varias generaciones al año. El aumento de población suele producirse en primavera-verano y en menor medida en otoño.

Los daños de esta plaga en plantaciones adultas son de poca importancia sin embargo, en plantaciones de menos de 5 años puede originar daños graves ya que las larvas se alimentan de los brotes tiernos, provocando retraso en el crecimiento.

En caso de parcelas con olivos jóvenes, principalmente de regadío, se pueden realizar tratamientos cuando se observen daños en los brotes terminales, teniendo éstos más eficacia cuando las larvas son pequeñas.

Abichado del olivo

El adulto es una mariposa de 2-2,5 centímetros de envergadura alar de color marrón grisáceo, con dos bandas transversales más claras, cuya puesta se realiza en las bifurcaciones de las ramas principales, grietas, rugosidades, heridas, nódulos de tuberculosis, etc. La larva es blanquecina con matices amarillentos o verdosos que llega a alcanzar los 2,5 cm y excava galerías entre la corteza y la madera.

Los daños que provoca esta plaga son debido a las galerías subcorticales de alimentación, por lo que se pueden observar ramas con aspecto deprimido, que amarillean y pueden llegar a secarse. Los ataques más graves se corresponden con plantaciones jóvenes, debido a que las galerías pueden llegar anillar los plantones produciendo la muerte de la planta.

En los puntos de seguimiento las capturas de adultos indican que es el momento adecuado de tratamiento. Se recomienda mojar abundantemente los troncos y ramas principales con materias activas.

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

17 − tres =