Lo importante y urgente para el sector ovino y caprino. Francisco Marcén, expresidente de Interovic

La caída de precios que está generando al cordero y al cabrito el cierre del canal Horeca – hoteles y restaurantes – puede hacer caer al sector de la ganadería extensiva, que depende del valor de su único producto a la venta, ya que la lana hace años que no cubre los costes de esquileo. Si la gran mayoría de explotaciones estaba dando márgenes negativos sin la PAC y estos ganaderos obtienen por su trabajo menos del salario mínimo interprofesional, la caída de los precios acabará definitivamente con ellas.

La evolución del consumo en los últimos años, con el creciente prestigio de la carne de cordero tras las campañas de Interovic y algunas IGPs, había permitido incrementar el consumo en el citado canal Horeca, compensando la disminución en hogares, según las publicaciones del panel del MAPA. En términos generales, no bajábamos el consumo del 1% y algún año como el 2017 fue positivo en supermercados y por supuesto en restaurantes, mientras en hogares bajaba varios puntos por la evolución del modo de vida familiar en la sociedad moderna.

Así, el cierre de los restaurantes por el coronavirus ha generado una caída de ventas sin precedentes y a su vez en los agentes de compra y venta, que a excepción de las cooperativas y comerciales más estructuradas, han dejado de salir a comprar, por no tener donde vender. Las lonjas dejaron de cotizar y podría decirse que desde el 15 de marzo no ha habido precios en el campo, y en numerosos casos, ni ventas.

Para paliar esta situación, Cooperativas Agro-alimentarias, como imagino que habrán hecho las OPAS, ha reclamado al Ministerio de Agricultura ayudas al sector y parece que el ovino va a estar entre los sectores prioritarios.

Sin embargo creo necesario incidir en la urgencia de las medidas, además de la importancia explicada, para recuperar el precio a niveles no menores de los años anteriores en primavera. Inicialmente veo estas tres como más prioritarias:

La primera es que la Unión Europea ponga en marcha las ayudas al almacenamiento privado para la congelación, previstas en situaciones de crisis profundas de mercado como esta. Solamente con este mecanismo podrá aliviarse sobre todo el mercado de lechal, cabrito y cordero de las que partes del despiece van al canal HORECA. El congelado saldrá meses más tarde con riesgo de pérdida para los operadores, pero evitará males mayores de caídas de precio que matarán al sector ganadero.

Mejor sería todavía la retirada parcial de una parte del producto como se hizo con la crisis de la fruta tras el veto ruso, retirada de producto que podría ir posteriormente a bancos de alimentos, comedores escolares etc.

Me consta que el Ministerio de Agricultura, con quien Cooperativas ha estado en contacto desde el primer momento, ya ha pedido esta línea a Bruselas, pero dadas las características de nuestro sector, con un lechal y cordero poco apto para pasar de determinados pesos, y que come y gasta todos los días, la decisión de la Comisión Europea debe ser urgente, bajo riesgo de que sea ineficaz.

La segunda medida que aliviaría la oferta es la ayuda a la reposición. Dejar un mayor porcentaje de hembras para vida eliminaría parte de la oferta y permitiría rejuvenecer los rebaños, algunos envejecidos en la perspectiva de desaparecer por la baja rentabilidad y la falta de sucesores. El envejecimiento de los rebaños es la pescadilla que se muerde la cola porque los animales mayores producen mucho menos y tienen muchos más problemas sanitarios y de todo tipo que los jóvenes. Apoyando la reposición en muchas explotaciones haríamos de un problema una solución parcial.

La Unión Europea también podría apoyar esta segunda línea, no contemplada inicialmente como la del almacenamiento privado, pero sí apoyándose en el reglamento 221, como ya hizo para ayudar a los ganaderos de vacuno irlandeses con la caída de precios del pasado año y la amenaza del brexit, ayudas que se vincularon a la demostración de algún compromiso medioambiental, que en el caso de nuestra ganadería extensiva cumple con creces.

La tercera medida es la promoción. Interovic, que hace de la pequeña recaudación de cada sacrificio un presupuesto importante logrando ayudas europeas, va a reorientar ya hacia el consumo en hogares una campaña de lechal y cabrito inicialmente programada para Horeca. Ahora que se tiene tiempo de cocinar y las redes permiten aprender fácilmente puede fomentarse el consumo de estos productos en casa.

Pero sobretodo debe enfocarse en activar una gran campaña de comunicación de consumo de cordero cuando volvamos a la actividad habitual, con un mensaje adaptado al momento. Interovic siempre debe potenciar el consumo de carne de cordero de origen nacional, diferenciándola correctamente en el punto de venta, más si cabe en esta situación para dar salida precisamente a lo que se está congelando y se pudiese hacer con la necesaria y urgente ayuda europea. No puede ser que el producto de importación, el 80% lechal, se aproveche un año más de nuestras campañas.

El sector en conjunto, incluido el comercial, el agroindustrial, la distribución y los minoristas deberían implicarse en este plan importante y urgente, para salvar a un sector imprescindible para muchos de nuestros pueblos, para nuestro paisaje natural y para la economía de miles de familias, autónomos mayormente, que viven directa e indirectamente del ovino. Y con su supervivencia, salvar a la industria transformadora sin la cual la modernización de cara al consumidor, no sería posible.

Francisco Marcén

Socio fundador y ex director de Oviaragón – Grupo Pastores

y expresidente de Interovic

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