Aceite de oliva, “un blanco perfecto para el fraude”

Por su alto valor y sus propiedades saludables, según un estudio europeo

El alto valor del aceite de oliva y sus propiedades saludables lo convierten en un blanco “perfecto” para el fraude, y así lo han reconocido investigadores de varias universidades e instituciones europeas.

A través del programa de la Comisión Europea Oleum, estos investigadores han examinado las tendencias emergentes en el fraude del aceite de oliva en la UE y otros países. Para ello, según publica Olive Oil Times y recoge Olimerca, han recopilado datos del Centro Común de Investigación (JRC), el servicio científico interno de la Comisión Europea y varias bases de datos sobre fraude alimentario.

Además, enviaron encuestas a profesionales y otros miembros del sector del aceite de oliva. Entre septiembre de 2016 y diciembre de 2019, se registraron 32 casos de fraude en la industria mundial del aceite de oliva, 20 de ellos en Europa siendo las prácticas de infracción más habituales la comercialización del aceite de oliva virgen como virgen extra y la venta de mezclas de aceites de oliva y vegetales como aceite de oliva puro.

En países fuera de la UE, el fraude del aceite de oliva generalmente incluía la dilución y sustitución de aceites. Por ejemplo, en Brasil, la mezcla de aceite de oliva con lampante o aceite de soja fue la práctica fraudulenta más común. Otros ejemplos de fraude identificados por el informe incluyen un incidente de 2017 en el que solo seis de los 35 aceites de oliva extra virgen muestreados vendidos en los supermercados daneses eran extra virgen.

Según los investigadores, uno de los principales factores que conducen al fraude es la brecha de precios existente entre el aceite de oliva virgen extra y virgen y entre los aceites de oliva virgen extra, según su lugar de origen.

Otro factor identificado en el informe es la calidad relativamente alta de los aceites de oliva virgen producidos en la UE, lo que hace que sean más fáciles de mezclar con aceites de oliva virgen extra y venderlos de forma muy rentable como virgen extra.

Los investigadores también hicieron hincapié en que, a pesar de los casos de prácticas fraudulentas en el sector del aceite de oliva, la regulación y el control de la calidad se ha mejorado significativamente en la Unión Europea y esto tiene que ser comunicados a los consumidores.

Asimismo, según los investigadores, para asegurar una mejor la calidad y la autenticidad del aceite de oliva, la Unión Europea, Consejo Oleícola Internacional y otros organismos reguladores deben colaborar de manera más estrecha.

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