El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, ha destacado la bodega Del Álamo Family Vineyards “como un ejemplo de “viticultura sostenible, de calidad y de arraigo al territorio” y ha asegurado que es “una referencia” para el sector vitivinícola ya que su modelo aúna tradición, uso responsable de los recursos y producciones diferenciadas, principios que se alinean con las prioridades de la región.
Así lo ha manifestado en la visita que ha realizado esta semana a esta bodega de Madridejos, acompañado por su CEO, Emilio Cuéllar del Álamo, así como el resto del equipo directivo de la bodega.
Del Álamo Family Vineyards
Del Álamo Family Vineyards es un proyecto familiar con origen en 1933, cuando se plantan los primeros viñedos. En 1987, la segunda generación, encabezada por Alfonso Cuéllar, impulsó la expansión y diversificación varietal y fue en 2015 cuando la tercera generación asumió la gestión con el objetivo de elaborar vinos con carácter propio, cuidando cada detalle desde la cepa hasta la copa. En 2020, dio un paso más al construir su propia bodega, terminada en 2025. “Toda la trayectoria familiar pone de manifiesto el papel de proyectos familiares innovadores en la modernización del sector y en la dinamización del medio rural”, según el consejero.
Uno de los pilares de esta bodega es su compromiso ambiental, de hecho, la totalidad de sus viñedos cuenta con certificación ecológica, aplican prácticas sostenibles que eliminan el uso de productos químicos de síntesis y favorecen la biodiversidad. Además, usa energías renovables y sistemas de riego inteligentes que permiten reducir el consumo de agua en más de un 75%. También se encuentra en proceso de obtención de la certificación SWFCP, que reconoce a las bodegas sostenibles comprometidas con la lucha contra el cambio climático.
“Un proceso que refleja la evolución de esta bodega y del sector hacia modelos productivos más competitivos, respetuosos con el medio ambiente y orientados a las demandas del consumidor actual, lo que viene a reforzar la posición de Castilla-La Mancha como una de las principales regiones vitivinícolas de Europa, apostando por el valor añadido y la calidad”, en palabras de Martínez Lizán.
Junto a su vocación ambiental, el proyecto tiene un claro compromiso social y económico con su entorno al impulsar el empleo rural, colaborar con proveedores locales y en iniciativas culturales y educativas, contribuyendo al desarrollo del medio rural y reforzando el vínculo con el territorio.
Producción de vino de calidad diferenciada
En cuanto a producción de vino de calidad diferenciada, ha destacado que bien con IGP o DOP, representan el 91,8% del vino que produjo en esta campaña.
A ello se suma la apuesta por vinos ecológicos y veganos que combinan variedades autóctonas, como la Verdoncho, con otras internacionales, “proyectando una imagen moderna del sector vitivinícola y reforzando la identidad de Castilla-La Mancha en los mercados.
Todo sumado, nos muestra un modelo de bodega que busca la excelencia de sus vinos, ofreciendo al consumidor productos que responden a sus demandas, pero también a los retos medioambientales y sociales presentes”, según Julián Martínez Lizán.























