El mercado mundial de cereales lleva varios años instalado en la incertidumbre. Los conflictos bélicos en el Mar Negro, las tensiones en Oriente Medio, la reconfiguración de los flujos comerciales globales y la volatilidad energética han convertido la geopolítica en uno de los grandes condicionantes de la cadena cerealista, con efectos directos sobre la cotización del trigo, el maíz y otros granos estratégicos.
Los propios datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) para la campaña 2025/26 advierten de riesgos latentes —tensiones comerciales, volatilidad de la energía y los fertilizantes, incertidumbre macroeconómica—, una falsa serenidad que puede quebrarse ante cualquier evento disruptivo en las grandes zonas exportadoras.
Es precisamente este escenario el que hace más necesario que nunca contar con análisis rigurosos y perspectivas expertas.
Jornadas Técnicas de la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC)
Y es en ese marco donde cobran especial relevancia las XXXVIII Jornadas Técnicas de la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC), que se celebrarán los próximos 29 y 30 de septiembre de 2026 en Jerez de la Frontera, bajo el lema «De la tradición a la innovación: mejorando la cadena cerealista».
Organizadas por la AETC, las Jornadas son, tras casi cuatro décadas de trayectoria, el foro de referencia del sector cerealista español.
Cada edición reúne a técnicos, investigadores, asesores y empresas de toda la cadena de valor —producción, almacenamiento, primera y segunda transformación, comercialización y distribución— en un espacio de intercambio de conocimiento, debate y generación de redes profesionales.
Bloque dedicado a los mercados
Dentro del bloque dedicado a los mercados, las Jornadas contarán con la ponencia «Geopolítica en el mercado de cereales», a cargo de Sergio Dettmer, Senior Vice President y Branch Manager de StoneX Group en España.
Más allá del programa concreto, las Jornadas responden a un momento crítico para el sector. La cadena cerealista española se enfrenta a la necesidad de adaptarse simultáneamente a la transformación tecnológica, la sostenibilidad de los sistemas productivos, el cambio climático y la incertidumbre de los mercados internacionales.
En ese escenario, la formación, el análisis experto y la conexión entre todos los eslabones de la cadena no son solo un valor añadido: son una herramienta estratégica imprescindible.























