Los pagos con cargo al Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) han alcanzado los 5.294,78 millones de euros hasta el 30 de septiembre de 2026, según los datos recogidos en el informe mensual de pagos de los fondos agrícolas europeos. Esta cantidad corresponde al ejercicio financiero 2026, iniciado el 16 de octubre de 2025.
Ayudas directas de la Política Agraria Común
La mayor parte de estos fondos se concentra en las principales ayudas directas de la Política Agraria Común (PAC), que representan el 87,05 % del importe abonado.
En concreto, la Ayuda Básica a la Renta para la Sostenibilidad concentra el mayor volumen de pagos, con 2.347,15 millones de euros, seguida de los ecorregímenes, con 1.102,03 millones. Por su parte, las ayudas asociadas a la renta suman 672,59 millones de euros y la ayuda complementaria redistributiva alcanza los 487,74 millones.
Andalucía lidera los pagos de la PAC
Por comunidades autónomas, Andalucía se mantiene como el principal territorio receptor de los pagos del FEAGA, con 1.328,04 millones de euros desde el inicio del ejercicio financiero.
Le siguen Castilla y León, con 965,80 millones de euros, y Castilla-La Mancha, con 719,45 millones de euros.
Estas tres comunidades concentran conjuntamente 3.013,29 millones de euros, lo que supone cerca del 57 % del total abonado a través del FEAGA durante el periodo analizado.
Los pagos de desarrollo rural superan los 2.299 millones
En cuanto al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), el informe recoge los pagos correspondientes a los programas de desarrollo rural del periodo 2014-2022 y a las intervenciones del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027.
El anterior periodo de programación, que finalizó el 31 de diciembre de 2025, acumuló pagos por valor de 1.099,17 millones de euros de gasto público total entre el 16 de octubre y el cierre del año. Al haber concluido este programa, no se realizarán nuevos pagos con cargo al mismo durante el resto del ejercicio financiero 2026.
Por otro lado, las intervenciones de desarrollo rural del actual Plan Estratégico de la PAC acumulan 1.200,16 millones de euros hasta el 30 de septiembre.
Entre las actuaciones con mayor volumen de financiación destacan los compromisos medioambientales, climáticos y otros relacionados con la gestión, con 396,75 millones de euros; las inversiones, con 378,67 millones; y las ayudas destinadas a zonas con limitaciones naturales u otras limitaciones específicas, con 150,98 millones de euros.
En conjunto, ambos periodos de programación suman 2.299,33 millones de euros de gasto público total, si bien corresponden a programas y calendarios de ejecución diferentes.
1.304 millones para compensar las pérdidas agrarias por las borrascas
Al margen de los fondos europeos, el informe también recoge las ayudas extraordinarias financiadas con cargo a los Presupuestos Generales del Estado para hacer frente a distintas situaciones que han afectado al sector agrario.
Una de las partidas más importantes corresponde a las ayudas para compensar las pérdidas de renta ocasionadas por las borrascas e inundaciones, que afectaron especialmente a Andalucía y Extremadura.
Estas ayudas, establecidas mediante el Real Decreto-ley 5/2026, de 17 de febrero, acumulan pagos por importe de 1.304,58 millones de euros hasta el 30 de septiembre de 2026.
Su objetivo es compensar las pérdidas económicas sufridas por las explotaciones agrarias como consecuencia de los episodios de lluvias intensas y otros fenómenos meteorológicos adversos.
Casi 250.000 agricultores reciben 494,57 millones en ayudas para fertilizantes
Otra de las novedades destacadas del informe de septiembre es el inicio del pago de las ayudas extraordinarias destinadas a compensar el encarecimiento de los fertilizantes como consecuencia del conflicto bélico en Irán.
Esta medida, recogida inicialmente en el Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, y ampliada posteriormente mediante el Real Decreto-ley 18/2026, cuenta con una dotación total de 665 millones de euros.
Durante septiembre se ha realizado el primer pago de estas ayudas, por un importe de 494,57 millones de euros, del que se han beneficiado 249.376 agricultores.
El objetivo de esta línea de apoyo es aliviar el incremento de los costes de producción que soportan las explotaciones agrícolas por la subida del precio de los fertilizantes, uno de los principales insumos utilizados en la actividad agraria.
Cerca de 60 millones abonados por los daños de la dana
El informe también recoge los pagos de las ayudas extraordinarias destinadas a compensar las pérdidas de renta derivadas de los daños en las infraestructuras productivas de las explotaciones agrarias afectadas por la dana.
Estas ayudas, reguladas en el Real Decreto-ley 7/2024, de 11 de noviembre, acumulan 59,76 millones de euros durante el ejercicio financiero 2026, hasta el 30 de septiembre.
Del importe total, 52,62 millones corresponden a daños en infraestructuras productivas de las explotaciones, mientras que 363.330 euros se han destinado a viveros y otros 6,78 millones a daños relacionados con infraestructuras productivas en el dominio público hidráulico.
Estas actuaciones forman parte de las medidas extraordinarias aprobadas para favorecer la recuperación de la actividad agraria en las zonas afectadas.
Finalizan las ayudas por sequía a los frutos de cáscara
Por último, el informe recoge el cierre de las ayudas extraordinarias destinadas a productores de frutos de cáscara en secano y avellano en regadío de determinadas provincias del arco mediterráneo español afectadas por la sequía.
Esta línea de apoyo, establecida mediante el Real Decreto 347/2025, de 22 de abril, realizó su último pago en noviembre de 2025, por importe de 10.823,41 euros.
Desde su puesta en marcha, el 30 de junio de 2025, hasta su finalización, las ayudas han alcanzado un importe total de 19,20 millones de euros.
De esta forma, el balance de septiembre refleja el importante volumen de recursos movilizados tanto a través de las ayudas ordinarias de la PAC como mediante las medidas extraordinarias aprobadas para responder al impacto de la sequía, las inundaciones, la dana y el encarecimiento de los costes de producción agraria.
























