Aplicabilidad de la energía solar fotovoltaica a la agricultura. Álvaro Rubio

Agroclm.com, el diario del campo de Castilla-La Mancha comienza la publicación periódica de una serie de artículos del ingeniero tomellosero Álvaro Rubio Aliaga, que está realizando una investigación para valorar la optimización de la integración de la energía solar en la agricultura a través del bombeo de aguas del acuífero, y en general, en todas las energías renovables, ver cómo y de qué manera tienen cabida en la agricultura causando el menor impacto sobre la agricultura y sí un gran impacto positivo, ya sea económico, social, o medioambiental.

Rubio Aliaga está desarrollando esta investigación gracias al apoyo de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

El estudio, aunque se centra en La Mancha, en el acuífero 23, es exportable a cualquier parte del mundo, ya que una parte de sus estudios han estado realizados en Marruecos durante dos años valorando la misma problemática del agua subterránea que en España.

Es una herramienta necesaria para agricultores y administraciones para proporcionar cada vez más, unas subvenciones y ayudas mucho más justas a los agricultores que obran de manera correcta bajo las directrices de las políticas agrarias europeas.

Esta investigación valorará y pondrá sobre la mesa hasta la forma de organizarse de los agricultores para hacer más eficiente el uso de la energía y, por ende, el de los recursos hídricos e incluso con factores de reducción de los robos en el campo.

La motivación personal que le ha llevado a realizar este trabajo es poner una solución a los problemas que se ven en la agricultura, el del agua, el de la energía, etcétera, que se viven entre los agricultores día a día.

“Índice de Aplicabilidad de la energía solar fotovoltaica a la agricultura mediante bombeo subterráneo”

Este estudio fue presentado en el CIDIP (Congreso Internacional de Dirección e Ingeniería de Proyectos) de AEIPRO, en Granada en 2015.

Actualmente estamos inmersos en un periodo donde de cara a las políticas agrarias prima el uso de la energía y el impacto sobre el CO2. Ante la crisis energética y a consecuencia de un modelo energético globalizado, subyacen otras crisis asociadas a la subida de precios de los carburantes, como la problemática de la energía en la agricultura. Este problema es más complejo en zonas áridas, allá donde es necesario bombearla del subsuelo. Esta necesidad de bombeo de agua con grupos electrógenos diesel puede llegar a consumir la economía del agricultor.

Aunque a día de hoy parece que el petróleo ha dado un respiro bajando sus precios, analistas económicos aseguran que una mezcla de factores ha propiciado esta situación, como afirma A. Gary Shilling de Bloomberg View en el artículo “Get Ready for $10 Oil”. Entre estos factores, está la crisis económica que ha reducido la demanda, estrategias ofensivas geopolíticas de países productores, conflictos en Oriente Medio, un flujo no declarado de venta de crudo y un aumento de la oferta. Otros van más allá, profetizando un repentino efecto rebote del precio para finales de 2015 y que se ha cumplido y que vuelve a subir aunque no a un ritmo problemático.

Pero aparece otro protagonista en esta situación actual, el silicio. El precio del silicio solar y el de los módulos solares va en descenso progresivo debido principalmente a que la industria ha crecido debido a la alta demanda de módulos, así como la competitividad entre fabricantes.. Lo que pone de manifiesto la competitividad de la energía solar, augurando una necesidad de apostar por ella pudiendo competir por precio y seguridad de suministro con los equipos diesel.

De esta forma, se hace necesario estudiar el potencial de conversión de sistemas de riego con fuentes fósiles a sistemas soportados por energía solar, valorando la viabilidad de su funcionamiento.

Esto permitiría alcanzar un desarrollo sostenible y respetuoso con los recursos naturales, haciendo necesario desarrollar nuevos modelos viables para el cambio energético capaces de generar un beneficio medioambiental y socioeconómico, ya sea a nivel local como a otras escalas superiores.

En la zona de estudio, el Acuífero 23, el regadío es una mejora esencial en la producción agrícola. Debido a años y años de extracciones insostenibles, ha propiciado que el nivel freático haya bajado de forma drástica, aunque afortunadamente el nivel de agua se ha recuperado estos últimos 8 años, pero no se puede bajar la guardia en este tema.

Ya que como sabemos, la bajada del nivel freático es un problema difícil de soportar por el agricultor, ya que obliga a tomar una parte importante de los beneficios de su producción en costear el combustible para el bombeo del agua necesaria. Ello provoca una reducción del margen de beneficio del agricultor y que solo puede aumentar del precio de los productos a riesgo de perder competencia con productos más baratos provenientes de países en desarrollo, que de hecho es lo que ocurre en muchas ocasiones.

Una subida de los precios energéticos en el futuro pone en una gravísima a la agricultura. Por lo tanto, el problema energético emerge finalmente, condicionando la viabilidad económica de muchos cultivos y zonas agrícolas, y necesitando encontrar una solución a corto plazo.  De esta forma, y atendiendo a la integración paulatina de recursos renovables, se hace necesario analizar el recurso solar y estudiar la potencial conversión de sistemas de riego con fuentes fósiles a sistemas alimentados con energía solar.

Este estudio se ha seguido con información minuciosamente tomada de la zona del estudio, del Acuífero 23, tanto de climatológicos, mapas físicos y referentes al acuífero y se ha trabajado con un Sistema de Información Geográfica.

plano alvaro

Los SIG  son herramientas de análisis geográfico que tienen como objetivo proporcionar las soluciones a problemas y retos planteados en el territorio para una óptima actuación.

La Capa de Aplicabilidad, la cual es el resultado del estudio muestra un índice de aplicabilidad asociado a la relación entre radiación solar incidente y cota del nivel freático con las restricciones impuestas: núcleos de población, zonas industriales, zonas de regadío superficial, y en fin todo lo que no sea agrícola de riego subterráneo.

Es importante señalar que esta capa  muestra el grado de aplicabilidad, o dicho de otro modo, la facilidad con que se obtiene el agua con bombeo solar. Como ya se ha dicho, esta última capa indica en qué parcelas la inversión sería mayor o menor, sin que en este primer artículo se comente nada acerca de la rentabilidad o viabilidad, si en siguientes artículos.

Esta es una herramienta importante para valorar, por parte de cada agricultor si tiene un índice favorable o no, para indicar los trámites de instalación fotovoltaica.

Y también es una muy importante iniciativa de cara a las administraciones, porque a tenor de esta información es posible saber dónde van a ser más efectivas las ayudas a instalaciones solares para bombeo.

Con el presente estudio, realizado con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) se pretende mostrar que la energía solar tiene un gran futuro en su integración en aplicaciones agrícolas. Concretamente, para las zonas donde  se tienen dificultades  por la alta dependencia o relación del coste de los combustibles y el coste de producción del agricultor. En nuestro caso en el Acuifero 23 (en las tres partes de la masa) en las zonas dedicadas al bombeo de agua del subsuelo  donde se ha demostrado que otra forma de obtener agua para los cultivos es posible.

La integración de Energía Solar en la agricultura también es un hito a la hora de modernizarla agricultura manchega que se abastece del Acuífero 23.

A su vez pueden generarse otros beneficios asociados en temas tan importantes como empleo, seguridad en instalaciones agrícolas o eficiencia hídrica.

Así pues, se muestra que las fuentes renovables aplicadas a la agricultura es un campo que, aunque lleva años de desarrollo, aún queda mucho camino por recorrer y aplicar.

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