Las exportaciones españolas de vino y productos vitivinícolas cerraron el primer semestre de 2026 con una fuerte contracción.
Entre enero y junio, España exportó 11,25 millones de hectolitros, un 20,2% menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras que la facturación disminuyó un 10,2%, hasta los 1.560,9 millones de euros.
El retroceso del volumen fue sensiblemente superior al registrado en valor debido al encarecimiento del producto exportado. El precio medio aumentó un 12,6%, hasta situarse en 1,39 euros por litro, según los datos de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) analizados por Del Rey Analistas de los Mercados del Vino (AWM).
El comportamiento del comercio exterior refleja un escenario internacional marcado por el descenso del consumo y del comercio de vino y por unas existencias elevadas en distintos países productores. La evolución afecta especialmente a España por el peso que mantienen las ventas de vino a granel dentro de sus exportaciones.
El vino a granel concentra buena parte del retroceso
El granel fue el principal responsable de la caída registrada durante los seis primeros meses del año. España dejó de exportar 1,25 millones de hectolitros de esta categoría, lo que supone un descenso del 21,1%. En conjunto, las exportaciones de vino disminuyeron en 1,57 millones de hectolitros.
También retrocedieron los espumosos, con seis millones de litros menos, y los vinos tranquilos envasados, que perdieron 27 millones de litros. El formato bag-in-box (BiB), por el contrario, registró una ligera mejora.
Incremento de los precios
El incremento de los precios amortiguó parcialmente el impacto económico del descenso del granel. Su precio medio de exportación aumentó un 10,5%, hasta 0,55 euros por litro, por lo que la pérdida de facturación se limitó al 13%, equivalente a 38,9 millones de euros.
En los vinos tranquilos envasados, las exportaciones se situaron en 770,6 millones de euros tras perder 57 millones, un 6,9% menos que un año antes. Los espumosos, por su parte, redujeron su facturación en 10,7 millones de euros, un 8,4%.
Italia, Francia y Alemania, claves
La evolución de los principales compradores europeos resulta determinante. De los 20 primeros destinos del vino español, únicamente Portugal y Marruecos aumentaron sus compras en volumen durante el semestre.
Italia fue el mercado que registró el mayor descenso, con 122,8 millones de litros menos, seguido de Francia, con una pérdida de 61 millones.
Alemania redujo sus compras en otros 38 millones de litros. En conjunto, estos tres países concentraron cerca de 222 millones de litros de descenso, el 78% de la pérdida neta de volumen registrada por España.¡
La debilidad no se limita al mercado del granel. Entre los destinos con mayor peso del vino envasado también se produjeron descensos relevantes.
El volumen exportado a Estados Unidos cayó un 14,9%; a Bélgica, un 16,5%; y a China, un 15,6%. Reino Unido registró un descenso más moderado, del 3,7%, mientras Japón retrocedió un 5,5%.
Estados Unidos destaca asimismo por su impacto en términos económicos: las ventas españolas perdieron 28 millones de euros, un 15,4%, durante el semestre. En Canadá el retroceso alcanzó los 10 millones de euros, equivalente a un 16,3%.
Castilla-La Mancha, la región más afectada
La caída del comercio de granel repercute directamente en las principales zonas productoras y exportadoras españolas. Castilla-La Mancha, líder nacional en exportación de vino y especialmente dependiente de este formato, redujo sus ventas al exterior un 24,3% en volumen.
La comunidad dejó de exportar 188 millones de litros y perdió 62,9 millones de euros de facturación, un 12,4%, pese al incremento de sus precios medios. A este descenso se suman 40 millones de litros menos exportados desde Murcia y 22,7 millones menos desde la Comunidad Valenciana.
Entre las tres comunidades concentran 251 millones de litros de caída, equivalentes al 88% del descenso neto registrado en España.
El comportamiento fue más favorable en Extremadura, favorecida por su orientación hacia Portugal, mientras Aragón, Castilla y León y La Rioja presentaron descensos más contenidos.
Nuevos mercados
Pese al deterioro general de las exportaciones, el análisis identifica algunos segmentos con evolución positiva. Los vinos comercializados en formato bag-in-box aumentaron sus ventas durante el semestre y los vinos blancos varietales elevaron un 21% su facturación.
También aparecen oportunidades en determinados mercados de América Latina y África. Portugal y Marruecos fueron los únicos destinos entre los 20 principales que incrementaron sus compras en volumen, mientras Costa de Marfil, República Dominicana y Rusia se sumaron a ellos entre los mercados que aumentaron las importaciones de vino español en valor.
El primer semestre de 2026 deja así un escenario complejo para el sector vitivinícola español, marcado por la dependencia de las exportaciones de granel y la debilidad de algunos de sus principales clientes europeos.
La subida de los precios medios ha permitido amortiguar el impacto sobre la facturación, pero no ha evitado una pérdida significativa de volumen en un contexto internacional de menor consumo y comercio de vino.
























