El mapa mundial de la producción y consumo de aceite de oliva está cambiando. El olivar se planta cada vez en más países, se consume en muchos más y el producto circula por un escenario internacional cada vez más complejo, en el que las tensiones geopolíticas, la aparición de nuevos orígenes productores y los cambios en los grandes destinos de consumo condicionan la estrategia de cooperativas, almazaras y empresas exportadoras. Entender ese tablero ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica.
Así, Grupo Interóleo ha reunido en Jaén a más de 100 profesionales en el marco de la jornada «El sector del aceite de oliva del presente. Entre la estrategia y la operativa», con el objetivo de aportar información y claves de contexto que ayuden a tomar decisiones con criterio ante la situación actual y los retos de los próximos años.
El encuentro tendió un puente entre dos planos que rara vez se cruzan en los foros del olivar: el análisis global y la gestión empresarial.
Para ello se centró en cuatro grandes ejes: la situación de la producción mundial y la irrupción de nuevos países productores, la evolución del mercado internacional, el peso de Estados Unidos como gran destino del aceite de oliva y la influencia del contexto geopolítico en un producto presente en todo el mundo.
Las voces reunidas, procedentes del ámbito multilateral, institucional, asociativo y estratégico, coincidieron en un mismo diagnóstico: el aceite de oliva tiene por delante una oportunidad de crecimiento sin precedentes, siempre que el sector sepa leer el nuevo escenario y trabaje de forma organizada y alineada.
Conocer el contexto internacional para decidir con criterio
Inauguró la jornada el presidente de Grupo Interóleo, Juan Gadeo, quien afirmó que «el sector ha de incorporar el conocimiento sobre el contexto internacional a su estrategia, en un momento en el que cooperativas y almazaras operan en un escenario global cada vez más interconectado y con operadores cada vez más importantes en el tablero mundial».
Un mapa mundial que se ensancha
Bajo el título «Perspectivas del cultivo del olivar y del aceite de oliva en el mundo», el director ejecutivo del Consejo Oleícola Internacional (COI), Jaime Lillo, trazó la radiografía global del sector: la evolución de las superficies de cultivo y de la producción, la irrupción de nuevos países productores y la expansión del consumo hacia países sin tradición oleícola.
Lillo explicó que el consumo se ha internacionalizado a mayor velocidad que la producción: hoy se consume aceite de oliva en países que hace dos décadas apenas lo conocían. Una oportunidad estructural que, advirtió, exige sostener la calidad y la confianza del consumidor en cada nuevo destino.
Estados Unidos, el mercado que marca el paso
Joseph R. Profaci, director general de la North American Olive Oil Association (NAOOA), analizó en su ponencia «El mercado americano del aceite de oliva» la evolución de Estados Unidos como principal destino de las importaciones de aceite de oliva fuera de la Unión Europea, un mercado estratégico para el sector en el que cualquier cambio en los hábitos del consumidor o en el marco regulatorio tiene un reflejo inmediato en las expediciones que salen de Jaén y del resto de zonas productoras.
Profaci describió a un consumidor estadounidense que ha incorporado el aceite de oliva a su dieta por motivos de salud y que empieza a distinguir entre categorías y calidades, y puso el acento en la autenticidad del producto, el control de calidad y la educación del consumidor como claves de un crecimiento sostenido.
En este contexto, el director general de la NAOOA anunció que se está trabajando en la posibilidad de desarrollar en Estados Unidos un estudio similar al PREDIMED realizado en España, con el objetivo de seguir generando evidencia científica sobre los beneficios asociados al consumo de aceite de oliva.
La proyección de este tipo de investigaciones en el mercado estadounidense puede contribuir a reforzar la percepción del aceite de oliva como alimento saludable y favorecer, todavía más, su incorporación a la dieta de los consumidores.
Asimismo, Profaci señaló que el marco de la estrategia Make America Healthy Again está poniendo un mayor foco en la alimentación y los hábitos saludables, un contexto que puede ayudar a una mayor presencia del aceite de oliva en la cocina estadounidense.
La geopolítica, una variable más de la gestión
La jornada incorporó también una perspectiva menos habitual en los foros del olivar, pero hoy en día muy importante, con la intervención de Ignacio Castro, coronel del Ejército de Tierra y subdirector de Minerva Institute.
Durante su intervención, explicó cómo el escenario internacional puede condicionar la logística, las rutas y los flujos comerciales de un producto con presencia en los mercados de todo el mundo, y subrayó la importancia de que las empresas exportadoras incorporen el riesgo geopolítico a su planificación, al igual que ya hacen con otros factores como el clima.




























