La agricultura de secano no soportará las altas temperaturas previstas

Lo que se traducirá en importantes pérdidas para el campo

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica temperaturas máximas para los próximos días en muchas zonas de España, donde los termómetros pueden alcanzar incluso lo 40 grados y con temperaturas nocturnas por encima de los 20.

Ante esta situación son numerosos los agricultores que esperan con mucha preocupación las consecuencias que estas temperaturas, inusuales para esta época del año, provoque en sus cultivos.

En la provincia de León, los agricultores están viendo cómo las altas temperaturas de estos días, y las que están por llegar, unido a la falta de precipitaciones, están deteriorando los cultivos y diezmando las previsiones de cosecha.

Los cultivos de secano no están adaptados para soportar a mediados de mayo temperaturas tan altas y más cuando en la mayoría de las zonas cerealistas no ha llovido nada desde los últimos días de abril.

Desde ASAJA adelantan que cuando dentro de mes y medio se comience a cosechar, habrá pérdidas que llevarán a calificar la cosecha como mala o muy mala, quizás similar a la que se tuvo el último año de sequía que fue el año 2019. Los cultivos más afectados son todos los cereales de invierno -con una mejor previsión para la cebada-, y todos los forrajes, entre ellos la alfalfa, las vezas, y el forraje de cereal. La expectativa no es mejor para los prados de siega, sobre todo en baja y media montaña.

Mientras que los precios del cereal se mueven en los mercados internacionales, actualmente muy tensionados, los precios de los forrajes dependen mucho de la oferta y la demanda en el ámbito más local. Esta escasez de forrajes, en una provincia consumidora también por ser ganadera, que además tienen un mercado en las comunidades autónomas limítrofes, está tirando para arriba de los precios y por lo tanto elevando los costes en las ganaderías extensivas.

A la espera de cómo evolucione todo en las próximas fechas, lo previsible es que haya cosechas cortas a precios altos. Los agricultores tendrán importantes pérdidas porque los mejores precios no compensan las menores producciones, y además los costes de los medios de producción han sido muy altos, y los ganaderos tendrán que comprar piensos y forrajes a precios casi prohibitivos para hacer acopio para los meses de invierno y para suplir la falta de pastos y de heno, indican desde ASAJA León.

El cultivo de girasol en secano, que podría llegar a las 20.000 hectáreas, y que tantas expectativas ha creado entre los agricultores, en principio está evolucionando bien, y sus meses más críticos son junio y julio.

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