Representantes de productores de pistacho han reclamado la creación de una Indicación Geográfica Protegida (IGP) de ámbito nacional como herramienta para reforzar la competitividad del sector, garantizar el origen del producto y evitar la pérdida de valor añadido fuera de España.
Esta reivindicación fue una de las principales conclusiones de la II Jornada Swiss Pistacho, celebrada recientemente en la Cámara de Comercio de Granada.
El encuentro reunió a más de 80 agricultores especializados procedentes de algunas de las principales zonas productoras del país, entre ellas, Granada, Málaga, Albacete, Cuenca, Toledo, Ciudad Real y Zamora, que en conjunto superan las 4.000 hectáreas de superficie cultivada.
La jornada contó además con la participación de empresas vinculadas a la cadena de valor del pistacho como Prunotec, Magnuts, Bandas Transportadoras del Sur (BTS) y Bodegas Muñana, consolidándose como uno de los principales foros de debate técnico y empresarial del sector.
Mesas de trabajo
Durante las mesas de trabajo, los asistentes coincidieron en la necesidad de fortalecer la transformación industrial del pistacho dentro del territorio nacional.
En este sentido, los productores defendieron la conveniencia de evitar la exportación de materia prima para su procesado en terceros países, una práctica que, según señalaron, reduce el impacto económico de la producción española y desplaza el valor añadido hacia otros mercados.
“El sector debe avanzar hacia un modelo en el que la transformación y valorización del producto se realicen en España, permitiendo capturar mayor rentabilidad y reforzar el posicionamiento del pistacho nacional”, fue una de las conclusiones compartidas durante el encuentro.
IGP nacional
En línea con este planteamiento, los agricultores respaldaron de forma unánime la creación de una IGP nacional que permita diferenciar el origen español, aportar garantías de calidad al consumidor y fortalecer la protección comercial del producto frente a la competencia internacional.




























