El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha subrayado la creciente implantación de la agricultura de conservación, una práctica que ya se desarrolla en más de 9,3 millones de hectáreas y que ha contado con 714 millones de euros de apoyo a través de los ecorregímenes de la Política Agraria Común (PAC) en el último ejercicio, un respaldo que refleja el éxito de esta herramienta para impulsar prácticas agrarias más sostenibles.
Planas ha inaugurado este jueves en Córdoba el acto conmemorativo del 30 aniversario de la Asociación Española de Agricultura de Conservación-Suelos Vivos (Aeacsv), donde ha destacado que la experiencia acumulada durante los tres primeros años de la actual PAC confirma la buena acogida de estas prácticas por parte del sector agrario, gracias a sus beneficios ambientales y económicos.
Agricultura de conservación
«Tres de cada cuatro agricultores se han beneficiado de un ecorregímen y hemos podido llegar hasta el 88 % de la superficie PAC», ha explicado el ministro quien también ha destacado que “la agricultura de conservación desempeña un papel esencial frente a los desafíos climáticos”. Un aspecto que será clave para alcanzar el objetivo europeo de neutralidad climática en 2050.
El análisis de estos tres primeros años muestra que los ecorregímenes han tenido una gran aceptación y que, aunque al inicio existían reticencias, los agricultores están comprobando sus ventajas para las explotaciones, ha indicado Planas.
Estas técnicas, como la siembra directa en los cultivos herbáceos y las cubiertas vegetales en los cultivos leñosos, especialmente en el olivar, favorecen la salud del suelo, reducen la erosión, mejoran la eficiencia en el uso del agua y los nutrientes y contribuyen a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
La agricultura de conservación en la PAC
Los datos de ejecución de la PAC reflejan el peso creciente de estas prácticas. De los más de 1.100 millones de euros abonados en ecorregímenes en el último ejercicio, cerca de dos tercios, 714 millones, corresponden a medidas vinculadas a la agricultura de conservación, que ya se aplican en más de 9,3 millones de hectáreas sobre los más de 19 millones de hectáreas de ecorregímenes de todo tipo.
El ministro ha señalado que será necesario continuar avanzando en el reconocimiento y apoyo de estas prácticas en el ámbito comunitario. «Tenemos que continuar trabajando de cara al futuro, particularmente para que la Unión Europea apoye de forma más decidida todas estas prácticas de agricultura de conservación que tan importantes son para nosotros», ha afirmado.
























