Las emisiones de amoniaco debidas al uso de los productos fertilizantes nitrogenados repuntaron en el año 2024, según los datos del Sistema Español de Inventarios de Emisiones (SEI), aunque sin poner en peligro el cumplimiento de los objetivos de España para reducirlas un 16% en 2030 con respecto al año de referencia, 2005.
Incremento en el uso de fertilizantes
Este aumento se debió, principalmente, al incremento en el uso de estos fertilizantes, en particular la urea, respecto a los dos años anteriores.
Hay que tener en cuenta que el consumo de los productos fertilizantes está muy influenciado por su precio y las condiciones meteorológicas.
Estas tienen una relación directa con el desarrollo de los cultivos, de forma que cuanto mayor sea el rendimiento esperado, mayor será la cantidad de fertilizantes que se apliquen a los suelos agrícolas.
El año 2022, con el estallido de la guerra de Ucrania, supuso un fuerte aumento en el precio de los fertilizantes, que se mantuvieron en niveles mucho más altos que antes de la guerra durante la mayor parte de 2023.
Además, en el año 2023 la intensa sequía afectó al desarrollo de los cultivos y hubo por ello menos fertilización. Estos dos factores supusieron un descenso importante en la demanda de productos fertilizantes y, consecuentemente, de las emisiones debidas a los fertilizantes nitrogenados.
Cereales
Por ejemplo, para el caso de los cereales, cultivos de relevancia en los balances de fertilización por su importancia territorial, la situación de sequía severa en 2023 tuvo como consecuencia un desplome de su producción del 44 % con respecto a la media de los años anteriores, que se situó en 11,2 millones de toneladas.
Por el contrario, 2024 fue un año con una pluviometría más normal y unos precios de los fertilizantes que, aunque seguían siendo algo más altos que en el periodo anterior a la guerra de Ucrania, ya se habían estabilizado, y por tanto con mejores expectativas de producción.
Por ello, el consumo de los fertilizantes nitrogenados experimentó un incremento respecto a los dos años anteriores, que tuvo su consecuencia en una ostensible recuperación de la producción, que superó los 20 millones de toneladas.
























